“En mi primera vida, me casé con Leonardo Garza, el heredero dorado de la Corporación Garza, creyendo que el sacrificio de mi padre me había ganado un cuento de hadas. En lugar de eso, me compró una jaula de oro y una muerte brutal. Me dejó desangrarme en el frío mármol de nuestra mansión en Polanco mientras él entretenía a una invitada un piso más abajo. Era un depredador disfrazado de príncipe, un hombre cuya sonrisa pública encantaba al mundo mientras su tacto dejaba moretones que nadie podía ver. Durante años, me atormentó, pintándome como la villana mientras mi propia prima, Jimena, se aferraba a su lado, reforzando cada mentira. El mundo lo adoraba. Veían una pareja perfecta, una alianza poderosa. Nadie vio al monstruo con el que vivía. Nadie supo la verdad detrás de mis "accidentes". Hasta que morí, estuve atrapada. Pero entonces, renací y abrí los ojos de nuevo. Estaba de vuelta en la Ceremonia de Elección, el día en que se suponía que debía unirme a él para siempre. Esta vez, recordaba cada detalle agonizante. Y esta vez, su hermano despiadado y marginado, Bruno, también era una opción.”