“Durante dos años, estuve enamorada de un hombre al que solo conocía como C.T. Nuestra anónima relación en línea era mi refugio seguro de un mundo que me aterraba, construida sobre una simple regla: nunca nos conoceríamos en persona. Esa regla se hizo añicos con un solo mensaje. Él era un autor de best-sellers, y su editorial lo estaba obligando a hacer una gira para promocionar su libro. "Necesito conocerte", escribió. "No puedo hacer esto sin ti". Mi ansiedad social se disparó. Rompí la única regla que podía controlar y le dije que debíamos terminar. A la mañana siguiente, mi jefa me ordenó entregar unos archivos al cliente más importante de la empresa: el notoriamente reservado autor, Cristian de la Torre. Era él. Mi amante anónimo era mi jefe. Se veía destrozado, como si hubiera estado llorando por mi mensaje, pero me trató como a una extraña. Más tarde descubrí la verdad: él había sabido quién era yo durante dos años, esperando en silencio a que yo confiara en él. Pero cuando nuestros mundos finalmente chocaron, una gerente celosa vio su oportunidad para vengarse. Me obligó a ir a una cena con un hombre peligroso de mi pasado, un hombre que drogó mi bebida y me llevó por una carretera desolada. Mientras el coche aceleraba en la oscuridad, puse a grabar mi celular, dándome cuenta de que esto ya no se trataba de salvar nuestra historia de amor. Se trataba de salvar mi vida.”