“¡NO TIENES OTRA OPCIÓN, ERES MÍA! ¡SIMPLEMENTE MÍA! Esas eran las palabras que escuchaba Alejandra cada noche, mientras las manos de Bruno Dilasio recorrían su piel. Él era uno de los hombres mas temidos de toda Italia, su mirada fría y arrogante, paralizaban a cualquiera. Y era Alejandra ahora, la nueva adquisición de este cruel hombre, todo por culpa de una deuda. Ella se había entregado a las garras de Bruno, para poder salvar a su padre de la muerte, ahora, no tenía mas opción, que ser el juguete de un hombre que no conoce la palabra PIEDAD. Alejandra vive un infierno por amor a su padre, quien había cometido el error de robarle a un hombre tan despiadado como la muerte misma. Ahora Alejandra era solo el juguete que satisfacia sus mas bajos deseos, o al menos eso parece.”