“Rosalyn Wright, heredera de una familia adinerada de primer nivel, había sido una tonta enamorada durante siete años. Finalmente decidió divorciarse. Al día siguiente, Rosalyn llamó a su padre. "Papá, tenías razón en aquel entonces. El amor prohibido no trae felicidad. Estoy lista para divorciarme y regresar a casa para hacerme cargo del negocio familiar". Su padre hizo una pausa de varios segundos antes de responder. "Rosalyn, cortaste lazos conmigo para casarte con tu hermano adoptivo, Saul. ¿Por qué este cambio tan repentino?". El corazón de Rosalyn se encogió levemente. Una sonrisa amarga cruzó sus labios. "Porque se enfureció cuando rompí sus cosas. Él no me ama. Todos estos años, solo me estaba engañando a mí misma. Una vez que se complete el divorcio, volveré a casa".”