“Durante ocho años, fui la novia del multimillonario más intocable de la Ciudad de México, Damián Garza. Para el público, éramos un cuento de hadas: el brillante y frío CEO que estaba completamente entregado a mí, una simple artista que había sacado de la oscuridad. Construyó una fortaleza de lujo y seguridad a mi alrededor. Pero todo era una mentira. En nuestro aniversario, lo escuché con otra mujer. Me llamó su "carnada", su "escudo", el que usaba para absorber las amenazas y el escrutinio destinados a su verdadero amor, Karina. Su máscara se cayó. Permitió que Karina me humillara públicamente, destruyera la reliquia de mi difunta madre y luego, como castigo, me obligó a comer una sopa hecha con mi amado gato. Su "lección" final fue arrojarme a un club de pelea clandestino. Mientras yacía golpeada y sangrando en la lona, lo vi en el palco VIP, observando con un aburrimiento indiferente mientras Karina reía a su lado. Los ocho años de protección no fueron amor; solo eran el mantenimiento de su escudo humano. Al borde de la muerte, fui rescatada por su mayor rival, Bruno Ferrer. Con mi último aliento, le di los secretos que harían caer el imperio de Damián. A cambio, solo pedí una cosa. -Haz que Valeria Montes desaparezca -susurré-. Ayúdame a morir.”