“Tres años. Ese fue el tiempo que pasé en la cárcel, pagando por un crimen que no cometí, todo por el hombre que amaba, César Estrada, creyendo en su promesa de matrimonio y un futuro juntos. Pero en el momento en que salí, descubrí que sus dulces palabras eran una mentira finamente tejida, un juego cruel orquestado con mi rival de la universidad, Bárbara Cantú, para destruirme a mí y a mi familia. Me humillaron públicamente, forzándome a una farsa de propuesta de matrimonio con un perro, mientras mi padre agonizaba en un hospital, con su tratamiento deliberadamente retirado por César para apoderarse de nuestra empresa familiar. En el funeral de mi padre, me enteré de que Bárbara había mezclado sus cenizas en su "arte", una retorcida obra maestra a la que luego prendió fuego, quemando el último pedazo físico de él. Fui golpeada por los amigos de César, abandonada para morir, con el cuerpo roto y el espíritu destrozado. Estaba muriendo, pero un médico, Axel Herrera, me ofreció la oportunidad de una nueva vida, la oportunidad de convertirme en un fantasma en el mundo que me había traicionado.”