icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Un Error Irrecuperable Para Nosotros

Capítulo 4 

Palabras:1084    |    Actualizado en: 09/07/2025

en mi cabeza era nada compa

lacionarías con Mateo! ¡Tú rompiste tu palabra, y ahora,

las luces del salón. Era sólido, pesado. El d

e de remordimiento. "Pero esa mocosa ya está mue

contigo significa que tengo que cortar lazos con todos mis

ron solo con los guardias. Me empujaron al suelo con fuerza. Al pasar a mi

qué hacer. Si quiero beber refresco, bebo refresco. Si quiero golpear a alguien,

voz llena de un triunfo infantil y cruel, "¡haré que mamá

manos de Sofía y Mateo. Mientras se alej

enzaron l

olor metálico de la sangre llenó gradualmente la sala. El dolor era una niebla roja qu

ayordomo, Jorge, estaba de pie junto a mí, vestido con

ue el señor cometió un error, la señora Sofía es muy generosa y no se lo toma en c

oz ronca por el dolo

Nuestro joven Mateo tiene una buena familia y una amistad de toda la vid

adre de Sofía, le compró a Mateo todo un centro comercial hoy para que eligiera lo que qui

familia adinerada no tiene algunas amantes? Usted ya es afo

Sin importar mis heridas, me vistiero

la suite privada, el sonido

de la universidad, Daniela Flores, la que era tan pobre, es en realidad la hija perdida de un traficante de

Parece que es alguien de aquí, de la Ciudad de México, pero no sabemos qué joven afortunado.

e recuerdo que Mateo le preparó a Sofía algo muy especial hoy! ¡Nunca lo adivina

el sofá. "¿La que te hice anoche? ¿Para qué un tatuaje? Si te

rdan todos los días? Pareces un perro. ¿Cómo demonios te

ento de rechazar la mano de Sofía

y tosió varias veces

olpe y tú lo golpeaste docenas de veces por mí". Su voz era falsamente compasiva. "Los hombres son celosos y piensan dem

on con sonrisas la

abajo y asintió, satisfecha. "Ricardo, este

por mi cuerpo. "Fui impulsiva durante el día. Envié a Emilio a casa de mi madre. Hoy

iste demasiado lejos con Mateo hoy. Sufrió mucho por tu culpa. Más tarde,

. La humill

su cama esta noche y compénsalo bien. De todos modos, ya debes es

line ante un amante?!

ás se quejaron al unísono

ie lo ve como un hombre. Todos somos amigos. ¿Qué ti

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Un Error Irrecuperable Para Nosotros
Un Error Irrecuperable Para Nosotros
“El aroma del mole madre y el maíz fresco en "Alma de México", mi restaurante, solía ser la sinfonía de mi vida, una que había orquestado al regresar a casa. Pero esa tarde, el único perfume era el de Mateo García, el "mejor amigo" de mi esposa Sofía, entrando en nuestra casa como si fuera suya, con una niña asustada aferrada a su pantalón. "Mamá", susurró la pequeña Luna, y el mundo que conocía se desmoronó. Emilio, nuestro hijo de nueve años, la empujó con furia animal, y la cabeza de Luna golpeó la mesa de mármol. Sofía, con lágrimas que ahora sé que eran veneno, me rogó perdón por un "error de una noche", mientras ofrecía desterrar a Luna, mi hija, la sangre de mi sangre, que ni siquiera sabía que existía. Estúpidamente, la perdoné. Pero ese perdón no curó nada; solo enmascaró el veneno, haciendo a Emilio más agresivo. Dos días después, lo encontré rociando a Luna con gasolina, su sonrisa retorcida resonando: "Vamos a jugar a 'incendiar personas'". Luna no gritó, solo tembló, con los ojos fijos en el encendedor. La ingresaron en cuidados intensivos, cubierta de quemaduras. Con el corazón destrozado, fui al hospital, y allí, a través de la puerta entreabierta, escuché las voces de Sofía y Mateo. "¿De verdad fuiste tú quien le dio a Emilio la gasolina y el encendedor? ¿Tú lo convenciste de quemar a esta mocosa?", preguntó él, con admiración. "Ella nunca debió nacer", respondió Sofía, con una frialdad que me heló, "y ahora mismo, le voy a quitar este tubo de oxígeno. No podemos arriesgarnos". Entonces, el beso. Sus cuerpos entrelazados junto a la cama de mi hija, mientras el monitor cardíaco de Luna marcaba una línea recta inquebrantable. "Si Ricardo se entera de que cambiaste a nuestro hijo por el suyo, y que la que podría morir es en realidad su hija, ¿qué crees que hará?", susurró Mateo. "Ya te prometí que nuestro Emilio sería el único heredero", contestó Sofía, su voz un veneno dulce. Diez años de matrimonio, una farsa. Diez años de medicación para la infertilidad, una traición silenciosa. Luna, mi hija, maltratada y luego asesinada por su propia madre biológica. "Sofía Morales, divorciémonos", le dije, mi voz vacía de emoción, mientras la sangre goteaba de mis puños. Ella se negó, arrogante, "¡Sin mí, no eres nada!". Pero yo ya tenía un plan. "Hola, Ana. Soy Ricardo", dije, llamando a mi abogada. "Acabas de enviudar y yo estoy a punto de divorciarme. ¿Qué tal si nos unimos?".”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 6