icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Contrato Roto, Vida Nueva

Capítulo 2 

Palabras:624    |    Actualizado en: 09/07/2025

itaba un antídoto inmediato. Y su antídot

l salón de eventos. Sofía lo buscaba con la mirada, confundida, pero él la ign

nombre de Natalia. Ahora mismo", ordenó

suplementaria de s

o. Quiero que no pueda comprar ni una bote

la línea. Luego, la voz de su asi

ay un probl

? Solo hazlo", espetó Jorg

de crédito que usted le dio. Ha estado en su poder por

se que

si se le resba

Q

a...

llino. Natalia con su ropa sencilla, casi austera. Natalia cocinando en casa casi todas las noches para no gastar en restaurantes.

e casi ilimitado como parte de su "compensación". Era su forma de lavarse las manos, de pagar por su tiempo y su sumisión. "C

joyas, ropa de diseñador, viajando a escondidas. Era lo que cualquier mu

Natal

s. Y ni un solo peso

su parte del contrato, había sido la esposa perfecta en público, la sombra obediente en privado, y lo había

truido en su mente se hizo añicos. Se dio cuenta de que no la conocía en

a y una humillación punzante, comenzó a bu

la puerta

tás bien? Los invita

stido deslumbrante, sus joyas brillantes...

pado", dij

e... es nue

spondió, su voz tan fría q

la música, su nueva esposa... todo se había desvanecido. Solo quedaba el eco de la revelación de su asistent

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Contrato Roto, Vida Nueva
Contrato Roto, Vida Nueva
“Hoy era la boda de Jorge, mi esposo. O, como yo lo veía, el hombre con el que firmé un contrato hace cinco años. La catedral refulgía, un evento de sociedad a la vista de todos, pero yo conocía la impaciencia oculta en su mirada, la tensión en su mandíbula. Mi nombre parpadeaba en su pantalla, mientras llamaba una y otra vez; no entendía que, después de cinco años contestando al primer tono sin importar la hora, esta vez no habría respuesta. Su irritación se transformó en pura furia cuando vio el pequeño círculo rojo: lo había bloqueado, la mujer que creyó dominar se había levantado y se había ido, cerrándole la puerta en la cara. La furia lo consumía, así que ordenó cancelar todas mis tarjetas de crédito, solo para descubrir, para su asombro y humillación, que nunca había usado ni un solo centavo de su dinero. Era un insulto silencioso, un rechazo profundo que nunca percibió; al instante, la imagen de la sumisa esposa que construyó en su mente se hizo añicos. Con la boda de Jorge y Sofía convertida en una tortura, corro a la casa que compartimos, solo para encontrar su armario vacío y el baño desolado, como si nunca hubiera existido. El pánico me invade al darme cuenta de que todo lo que me pertenecía ha sido removido con precisión quirúrgica, sin dejar rastro, y su contacto de teléfono me lo recuerda: "No puedes responder a esta conversación." Envuelto en frustración, Jorge destroza todo a su paso, solo para descubrir un sobre con su nombre: dentro, nuestro contrato de matrimonio de cinco años y, lo que le hiela la sangre, los papeles de divorcio ya firmados por mí. Una pequeña nota adhesiva lo acompaña: "Contrato cumplido. Eres libre. Yo también." Rompe los papeles en mil pedazos, pero la realidad es innegable: me he ido, y lo he hecho en mis propios términos.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10