icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Amuleto, La Traición y El Reencuentro

Capítulo 2 

Palabras:780    |    Actualizado en: 08/07/2025

obre Elena. Mi familia la había acogido cuando era una niña, una huérfana sin nadie en el mundo.

ahí, en sus ojos, cada vez que mi abuela me enseñaba los secretos de las hierbas, cada vez que me elogiaban p

a le prometió que juntos, con su baile y su carisma de charro, podrían llegar

Mateo volvió a tocar,

¡Tenemos que ha

de nuevo, con

lo que tenía qu

cla de súplica y amenaza. "Elena es importante par

n mariachi errante que anda de gira, no una oportunista que se acuesta con el prometido de qu

ado así. La Sofía que él conocía era dócil, ingenua, fácil de ma

Sofía," siseó, antes de darse

endiría tan fácil. Tenía que asegurar el amuleto. Tenía q

e aún quedaban algunas de sus cosas. Encontré su costurero

vieja y oscura, con grabados extraños. En el centro, tenía una

ndice. Una gota de sangre, roja y brillante, brotó al in

ue absorbida por la plata

o. Un calor agradable, reconfortante. Los grabados parecieron brillar con una

si una parte de mí se hubie

abía dicho que lo hiciera, pero yo lo olvidé, perdida en mis sueños de amor y baile. Por eso Elena pudo usarlo, porque el amuleto no tenía dueño

leto era mío.

mi pecho. Sentí una extraña claridad en mi mente. El cansanc

ro. El agua, normalmente simple, me supo increíblemente f

horas de práctica, se sentían flexibles y ligeros. No era una fuerza sobrehumana, no me había convertido e

problemas por arte de magia. Pero me daría la fuerza que necesitaba para enfrentarlos. Era una ayuda

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Amuleto, La Traición y El Reencuentro
El Amuleto, La Traición y El Reencuentro
“El recuerdo de los dientes de los coyotes desgarrando mi carne fue mi último sentimiento, con el frío del desierto calándose en mis huesos. Entonces, abrí los ojos. No había desierto, no había coyotes, no había dolor. Estaba en mi cama. Miré el calendario: era el Día de San Miguel, el día exacto en que mi prometido, Mateo, y mi hermana adoptiva, Elena, me engañaron cruelmente para robar mi amuleto familiar y luego me abandonaron a una muerte segura. ¡Había renacido! Regresé de la muerte. La rabia me invadió como un fuego helado. No volvería a ser la Sofía ingenua que ellos manipularon; no los dejaría salirse con la suya esta vez. "¡Sofía! ¿Estás despierta, mi amor?" escuché la voz tramposa de Mateo afuera. Él quería mi amuleto de la abuela, el que me heredó. Pero esta vez, las cosas serían muy diferentes. ¡No volverán a engañarme! Esta vez, escribiré mi propio destino.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10