icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

No Llores por lo Perdido

Capítulo 3 

Palabras:946    |    Actualizado en: 08/07/2025

as, cuarenta y ocho horas pa

a irse a casa, usó ese tiempo para coordinar todo en secreto, contactó a un abogado recomendado por u

pulación a través de la salud de su hijo, el abogado, un hombre de rostro serio llamado si

o la conversación que escuchó es su palabra contra la de ellos, el diario de su

, "por eso necesito que

abnegada, la madre sufrida, agradecía a Mateo por su "apoyo incondici

ba la garganta, cada sonrisa forzada le dolía en los músculos de

lta a Ricardo, Mateo insi

icardo a recoger unas cosas que se qu

tú digas", respondió Mat

do en el estómago, bajó del coche con Ricardo

í, esperándolo junto a un niño pequeño

reía, echando la cabeza hacia atrás, era una escena íntima,

niño de Elena, co

on una alegría y un cariño que Sofía rara vez le

s, con una sonrisa tri

eño Leo", dijo, su voz goteaba veneno. "Mateo me e

ue tuvo la decencia de parecer un poco i

os encontramos a

iones, Mateo", dijo Sofía, su

rna, mirando con desconfia

, vám

pequeño Leo, señalando a Ricardo. "Mi

cargado de la malicia de su madre, golp

ndió detrás de

o había convicción en su voz, era una actuación

hombros. "No quier

or su garganta, se agachó para abrazar

amor, tú eres el niñ

pusiera un alto a Elena y a su malcriado niño, pero Mateo solo se quedó a

a a tu hijo", fue lo único

anta importancia", respondió Elena, restándole imp

der a su propio hijo frente a su amante y al hijo de ella, le demostró a Sofía que c

do del "sueño" de Sofía, hoy, ni siqui

o era una máscara de

na, simplemente tomó la mano de Ricardo con f

de vas?", gritó Mateo, s

ó la vista, vio que la luz en su único ojo sano se había apagado, la inocencia de su hijo ha

Ricardo, "ya n

ondió Sofía, su voz er

a Elena sonriente, cada paso era una declaración de guerra, cad

io del dolor, una nueva fuerza emergía, la fuerza de

Obtenga su bonus en la App

Abrir
No Llores por lo Perdido
No Llores por lo Perdido
“El teléfono sonó, interrumpiendo un día que ya era una pesadilla, mi pequeño Ricardo, herido en un accidente, y yo al borde de un ataque de nervios en el hospital. Pero lo peor no era el accidente, sino lo que escuché a escondidas en un pasillo: mi esposo Mateo y mi hija Valentina, riendo, tramando. No era preocupación lo que sentían por Ricardo, sino un despreciable plan para usar su dolor y mi culpa en el accidente, en mi contra, para robarme el legado familiar: mi taller de cerámica. Mi corazón se hizo pedazos mientras escuchaba sus palabras, confirmando que este "accidente" había sido orquestado, no solo para quedarse con mis bienes, sino también para ocultar un oscuro secreto de hace cinco años, que estaba a punto de descubrir. ¿Cómo era posible que las dos personas en las que más confiaba, fueran capaces de tanta maldad? Pero no me iba a derrumbar, no esta vez, la guerra apenas empezaba, y esta vez, yo jugaría con mis propias reglas, y ellos ni siquiera lo verían venir.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10