icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Cuenta atrás de Vuestro Destino

Capítulo 3 

Palabras:719    |    Actualizado en: 08/07/2025

e confirmaba mi nueva realidad. Me habían despojado de mi autoridad

aunque sabía que era inútil. Mi voz son

te, su rostro era una más

guimos las órdenes del patrón, el doctor Romero. Y é

scena con una satisfacción mal disimulada

su voz bajó a un susurro venenoso. "Tu madre era una mujer brillante en los negocios, pero demasiado blanda,

¿Cómo se atrevía a hablar así de ella? Ella, que construyó un imperio de la nada m

, fingiendo ser

." Tomó mi mano, pero su tacto se sintió como el de una serpiente. "Por

o de la suya

toques,"

un sonido teatra

egir las flores para la recepción. Cosas importantes." Se giró hacia Camila y mi

sirvientas que ahora solo servían a su nueva ama. Salieron de la casa, un grupo un

ndose de mí. Me sentía como una fantasma en mi propia vida, una espectadora de mi propia destrucción. La desesp

do: la herencia de mi madre, la empresa que ella construyó con tanto esfuerzo, mi futuro con Ricardo, todo. No. Huir no era una opci

e las manos. El peso de mi impotenc

ero brillante en su simplicidad. Si no podía luchar contra ellos en su terreno, con sus reglas, enton

y de lucha, y las frases icónicas de la revolución mexicana que ella tanto admiraba. "La tierra es de quien la trabaja." Mi madre había trabajad

as, yo hablaría directamente al pueblo. Expondría su hipocresía, su codicia, su crueldad. No con acusaciones directas que pudie

celebración de su victoria.

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Cuenta atrás de Vuestro Destino
Cuenta atrás de Vuestro Destino
“El recuerdo de mi muerte es un eco frío, un escalofrío que cala los huesos. El día de mi boda, el sol brillaba, pero para mí todo era oscuridad. Camila, mi prima, me ofreció una copa de champán para celebrar, un brindis por mi futuro con Ricardo Vargas. Confié en ella, como siempre lo había hecho. Bebí. Desperté horas después, confundida y con la cabeza a punto de estallar, en una habitación de hotel barata, sin mi vestido de novia. Corrí de vuelta a la iglesia, y la vi: Camila en el altar, llevando Mi vestido, casándose con mi prometido, Ricardo, quien la miraba con una devoción que una vez me prometió a mí. Cuando intenté gritar la verdad, mi propio padre, el Dr. Carlos Romero, me detuvo. Sus ojos, antes cálidos, ahora eran dos pedazos de hielo. Me arrastró fuera, lejos de las miradas, y sus palabras fueron más dolorosas que cualquier golpe. "Deja de hacer el ridículo, Sofía. Eres una oportunista. Siempre lo has sido." Me abandonó en la calle, con el alma rota. Busqué justicia, fui a la policía, pero nadie me creyó contra el prestigioso Dr. Romero y la nueva Sra. de Vargas. Desesperada, intenté enfrentarlos de nuevo, pero esa noche, en un callejón oscuro, alguien me atacó por la espalda. El golpe fue seco y definitivo. Mi último pensamiento fue para mi madre, la única que realmente me había amado, preguntándome por qué mi padre, a quien ella tanto amó, podía ser tan cruel. ¿Quién le creería a una mujer histérica? ¿Por qué mi propio padre me hizo esto? No lo entendía. Y entonces, desperté. Un sudor frío me recorría la espalda. Mi respiración era agitada. Miré mi teléfono: viernes, 23 de octubre. Un día antes de la boda. Estaba viva. Tenía otra oportunidad. Esta vez, yo escribiría el final de la historia.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10