icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Cadenas de Dolor, Lazos de Amor

Capítulo 8 

Palabras:668    |    Actualizado en: 08/07/2025

ra mi tío Miguel, pero no como lo imaginaba. No vestía un traje de charro, sino un elegante traje negro hecho a medi

Libros Comprados

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Cadenas de Dolor, Lazos de Amor
Cadenas de Dolor, Lazos de Amor
“El chillido de los neumáticos fue el último sonido. Luego, la oscuridad. Y en esa bruma entre la vida y la muerte, escuché voces que helaron mi alma. "¿Están muertas?" preguntó la voz de Carla, la amante de mi padre, con una falsedad que ahora sonaba a pura crueldad. "La chica sí. La vieja todavía respira, pero no por mucho," respondió mi padre, Ricardo Romero, con una frialdad desalmada. Querían mis órganos y los de mi madre, Elena, para su hijo con la amante, un niño con insuficiencia renal. El accidente no fue accidental; fue una ejecución planeada por mi propio padre. Desperté sobresaltada, no en la carretera, sino en mi cama, el sol filtrándose. Estaba intacta. Viva. Miré el calendario: el día del "accidente". Había regresado. Fui al espejo. Mis ojos, antes ingenuos, ahora ardían con una llama fría y dura. No era la hija que buscaba su aprobación. Era la testigo de mi propia muerte, la portadora de una verdad horripilante. Ricardo, el hombre que me despreció por no ser varón. Elena, mi madre, ciega de amor, perdonando cada humillación. Carla, la calculadora, usando a su hijo como llave a nuestra fortuna. Ellos eran los monstruos. "No esta vez," susurré al espejo, mi voz temblando de rabia. "Ustedes pagarán por cada lágrima de mi madre, por cada gramo de mi vida que intentaron robar."”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10