icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Luna de Sofía: Traición y Renacer

Capítulo 4 

Palabras:612    |    Actualizado en: 08/07/2025

padre. Su voz no era de súplica como la

icación en Facebook. 'Lamento informar que mi esposo, Jorge, se encuentra desaparecido

acias por preguntar. La bebé está perf

gos, Sofía! ¿Por qu

s y acreedores. Sus socios están nerviosos. Al declararlo 'desaparecido', congelo legalmente muchas de sus obligaciones. Es una estrat

ida! La gente está hablando, Sofía. Dicen que lo a

risa seca,

por un hombre que me abandonó en pleno parto? ¿Que vendiera mi casa para mandarle dinero a

atismo, es crueld

orque no soportaste que mamá fuera más exitosa que tú. Así que no me hables a mí de lealtad conyugal. Tú te preocupas

lado de la línea. Sabía que l

estás haciendo", dijo fina

o luego, la realidad los va a golpear. Él ya no es el abogado exitoso, es un hombre que abandonó a su familia, herido y con deudas. Y ella, la aventurera idealista, se dará cuenta de que un héroe con problemas económicos

Estaba procesando la c

da para él aquí. Ni esposa, ni hija, ni casa, ni dine

muy dura, So

me enseñó eso de la pe

anar esa discusión no me trajo ninguna satisfacción. Justo en ese mom

realidad era mucho más simple y demandante. Un pañal sucio, un bebé con hambre, una noche sin dormir po

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Luna de Sofía: Traición y Renacer
La Luna de Sofía: Traición y Renacer
“"¿Sofía? ¿Has sabido algo de Jorge?" El teléfono no paraba de sonar, una y otra vez, con la misma pregunta, el mismo tono de urgencia de mis suegros y mi padre. Acababa de dar a luz sola, mi pequeña Luna dormía a mi lado, ajena al mundo y al hombre que nos abandonó. Nadie preguntó cómo estaba yo. Solo por Jorge, mi esposo. La noche que todo se rompió, él miraba la televisión, hipnotizado por la noticia: "LAURA VEGA, DESAPARECIDA EN ZONA DE COMBATE". Laura Vega, su ex, su obsesión. Aquella cuya sombra siempre sentí. Sus ojos no me veían, solo a ella. Su decisión fue instantánea, loca: "Tengo que encontrarla", me dijo mientras yo sentía las primeras contracciones. "¿Qué estás diciendo, Jorge? Soy tu esposa, vamos a tener una hija", le supliqué, pero él ya empacaba, ciego, sordo. El dolor se hizo insoportable, la fuente se rompió, el líquido manchó el suelo. "Jorge, estoy de parto", le dije con la voz rota. Me miró, vio el charco. Una fracción de segundo de duda, luego la maleza de su obsesión le cubrió el rostro. "Llama a una ambulancia, Sofía. Estarás bien", dijo, y siguió empacando. Me apoyé en el umbral, el dolor cada vez más fuerte. "Si cruzas esa puerta ahora", mi voz sonó como hielo, "no vuelvas. Para nosotras, estarás muerto." "Cuando vuelva con Laura, lo entenderás", respondió. Y se fue. Se llevó todo: mi paz, mi confianza, y hasta el último centavo de nuestra cuenta conjunta. Me dejó aquí, sola, a punto de parir, para ir tras una fantasía. "¿Cómo pudiste?", chillaron. "¡Es tu esposo! ¡El padre de tu hija!" "Corazón es lo que a él le faltó", les respondí. El circo mediático, las llamadas, el acoso de su familia, la humillación pública... Era demasiado. Me llamaron fría, sin corazón. ¿Yo? ¿Sin corazón? La traición, el desamparo, el miedo me habían endurecido. Pero mi hija, mi Luna, era mi ancla. Y por ella, no iba a sucumbir. No me iba a derrumbar. No iba a suplicar. Iba a pelear. Iba a desmantelar cada parte de la vida que compartíamos. Iba a recuperar lo que era mío. Y él, Jorge, el "héroe", pagaría las consecuencias.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10