icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Hermana, Mi Peor Dolor

Capítulo 4 

Palabras:645    |    Actualizado en: 08/07/2025

ana sin noti

la. Cenábamos juntos, hablábamos de mi universidad, de sus planes de empezar un peq

frágil. Sabíamos

, a través del celular de Carl

una noticia de un b

en evento de caridad: mujer ca

or supuesto

la empresa de catering que servía en el evento.

ctuar con discreción, se paró frente a él y empezó a canta

con una mezcla de

alrededor em

conocida por ser la hija de un político muy poderoso, ni

as ella seguía gritando que El Patrón era el amor d

léfono sonó. Era un

El

a a pagar!" gritaba, histérica.

a? ¿De qué

que vestirme con este uniforme ridículo de mesera! ¡Me habría visto como un

retorcida que er

ntando como una loca en medio de u

biblioteca, nunca entenderías! ¡Ella lo envenenó en mi contra! ¡E

ras, Elena. Ya no

tu problema! ¡

a convicción helada. "Dejamos de serlo el día que de

de que pudi

ibros. Decidí que no volvería a contestar

mí como espectadora. Que el mundo fuera su escenar

me en mi propia vida

la universidad para estudiar. Mientras pedía

ia. La prometi

ue en las fotos. Irradiaba una confian

sonrió l

¿verdad? La her

zada. ¿Cómo sab

gusta saber con quién estoy tratando" . Su voz era suave, pero h

e qué

o estoy aquí para amenazarte. Al contrario. Creo

sus ojos vi algo que no

alia

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Hermana, Mi Peor Dolor
Mi Hermana, Mi Peor Dolor
“El dulce y espeso olor a gas llenaba mis pulmones. Mis padres yacían inconscientes. Yo era la última en caer, una víctima más de la obsesión de mi hermana Elena por las narconovelas. Ella, sonriendo, nos había encerrado y abierto las llaves de la estufa, convencida de que así nos libraría de las deudas que ella misma había causado. Su delirio por ser la esposa del capo, la reina de un imperio, había culminado en este cruel sacrificio familiar. Cerré los ojos, sintiendo la oscuridad, mi último pensamiento fue un arrepentimiento profundo. "Debimos haberla detenido... haberla abandonado a su locura mucho antes." Entonces, desperté. El aroma era a huevos con chorizo, no a gas. El calendario marcaba el 15 de abril, un año antes de nuestra horrible muerte. Mis padres sonreían, pero sus ojos delataban un cansancio que no debía existir. "¿Ustedes también...?" Mi madre, con lágrimas en los ojos pero una expresión firme, confirmó: "Sí, Sofía. Lo recordamos todo." Mi padre dobló el periódico, su voz grave: "Esta vez, no haremos nada. Que se hunda sola." Un pacto silencioso se selló. Esa tarde, Elena entró corriendo, sus ojos brillando de emoción: "¡El Patrón dará una fiesta hoy! ¡Es mi oportunidad!" Mis padres y yo permanecimos mudos. Ya no había apoyo, solo un frío y pesado silencio. Esa noche no dormimos, esperamos. Y, como estaba escrito, el teléfono sonó en la madrugada. Era la policía.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 11