icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Renacer de Cenizas, Sofía

Capítulo 3 

Palabras:738    |    Actualizado en: 08/07/2025

nciones que ahora me resultaba repulsivo. Me abrió la puerta del coche, me ayudó a bajar con una delic

ó en mi oído. "Ahora empieza lo bueno

La palabra "familia" e

Y entonces la vi. Camila estaba en medio de la sala, sosteniendo al pequeño Leo en sus brazos, mec

"Mateo pensó que sería mejor que me mudara por un tiempo, para ayudarte

y yo una simple visitante. Mateo se acercó a ella y le dio un beso en la frente, un gesto

amor. Tú solo descansa. E

e me lo había arrebatado todo. Camila paseaba por la sala como si fuera la dueña, dándole a Mateo instrucc

ventana, para que le dé el sol de la m

mi. Lo que

a nuestra. Por la noche, escuchaba sus pasos, el murmullo de su voz hablando con el bebé. Mi bebé, el que yo creí

a, habían sido movidas. Mis cuchillos, meticulosamente ordenados, estaban en un cajón diferente. Y en la encimera, donde solía tener mis frascos de chiles secos y espec

ue mi abuela Elena siempre me hacía para calmar el estómago. No había manzanilla.

algo, ¿

aba apoyada en el marco de la puert

," dije, tratando de

eblo no tienen ningún respaldo científico. Te preparé un tónico de je

r creer su audacia. Tiró mis

alir de allí antes de explotar. El dolor en mi abdomen volvió a p

a y me tomó del brazo con suavidad. "Camila y yo nos encar

s especias siendo reemplazado por el de las suyas. El sonido del bebé que no era mío, siendo calmado por la voz de su verdadera madre. Me sentí como una ex

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Renacer de Cenizas, Sofía
Renacer de Cenizas, Sofía
“El "bip" rítmico de los monitores era lo único que me recordaba que estaba viva, o al menos eso creía. Había sobrevivido a una cirugía de emergencia que, según me dijeron, salvó mi vida y la de mi pequeño Leo. Pero una noche, en el frío corredor del hospital, la verdad me golpeó más fuerte que cualquier bisturí. Escuché las voces de mi esposo Mateo y su prima Camila Solís, esa "heroína" que me había estado cuidando. "Todo salió perfecto, Mateo. Mejor de lo que imaginé." Luego su voz, dulce y venenosa, retumbó: "Mi amor... la estúpida de tu esposa lo criará como si fuera suyo... yo lanzo mi carrera." "Sofía es la herramienta perfecta", respondió Mateo, "ingenua, confía ciegamente. Se casó conmigo por un vientre seguro para ti, Camila." Mi mundo se desintegró. No solo la boda, el bebé, mi vida entera... ¡sino también la muerte de mi madre! Camila confesó haberla empujado hacia la explosión que acabó con ella, y Mateo lo encubrió todo. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Tan estúpida? La humillación y el dolor me consumieron, pero en lo más profundo de mi ser, una furia helada comenzó a arder. Yo no era una herramienta, no era ingenua, ni mucho menos una víctima sin voz. En la oscuridad de la casa, mientras ellos celebraban su cruel victoria, contacté a mi hermano Ricardo. El juego de Mateo Vargas acababa de terminar. El mío estaba a punto de empezar.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10