icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Amor Hecho Basura

Capítulo 4 

Palabras:785    |    Actualizado en: 08/07/2025

teo, cambié mi ruta al trabajo, dejé de ir al gimnasio al que solíamos ir y empecé a frecuentar cafés y restaura

¿dónde estás?", "Deja de ser infantil, contesta", "Necesito que recojas mi traje de la tintorería". Cada mensaje era una prueba de qu

on un cliente nuevo en un restaurante del centro, un lugar que Mateo detestaba por ser "demasiado ruidoso". Esta

rbiendo la admiración de su nueva pareja. Mi corazón se detuvo por un segundo, un reflejo condic

oca una sensación de confianza y modernid

abían fijado en mí. Vi una chispa de sorpresa, seguida de una de ir

me la nuca, era una presencia pesada, incómoda. Finalmente, mi clie

imena, ¿tod

s solo que...",

que estaba sobre la mesa, vi

quí? ¿Nos est

se hombre no tenía límites. Ignoré el me

ada, con

levantó de su mesa y camin

rumpiendo mi reunión sin ningún r

miró con el

ro estamos en medio de u

or completo, sus

La factura está en mi casa, necesito que va

después de todo lo que había pasado, se acercaba

i voz fue frí

deó, con

o que

abajo para ti, paga

rostro, no estaba acostumbrado a qu

n drama, Ximena.

iente. "Le pido una disculpa enorme por esta interrupción

mirando a Mateo con

eñorita. Le llam

is cosas, Mateo me

n te crees que eres

o en su actitud cambió, su ira pareció disipars

un susurro. "Fui un idiota el otro día, estaba e

creerle, luego, miré por encima de su hombro y vi a Sofía, que nos observaba con una sonri

co profundo, me solté de su

a de una aversión que nunca antes había se

el corazón latiéndome con fuerza, no por amor, ni por mi

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Amor Hecho Basura
Mi Amor Hecho Basura
“Perseguí a Mateo por diez años, dedicando cada minuto de mi vida a un hombre que apenas me veía, ignorando a mis amigos y a mi propia existencia. Hoy, para su cumpleaños número treinta, preparé su pastel favorito, decoré su apartamento, lista para gritar "¡Sorpresa!". Pero la sorpresa fue mía: Mateo no entró solo, sino de la mano de Sofía, una mujer alta y delgada riendo de la burla de mi presencia. Luego, frente a mis ojos, Mateo arrojó la caja con todos nuestros recuerdos a la basura, desechando diez años de mi amor como si fueran basura. Me trató como una extensión de sus propias necesidades, una asistenta personal, y vi cómo me desechaba junto a los recuerdos, sin el menor remordimiento. A la mañana siguiente, bajo una lluvia torrencial, lo vi de nuevo con Sofía, protegiéndola bajo su paraguas mientras yo, empapada, intentaba recuperar mis recuerdos rotos de la basura. Mateo pateó un trozo de mi caja y me ordenó: "Ya te dije que es basura. Supéralo". Sofía se rio con malicia: "Déjala, mi amor, es lo único que tiene, pobrecita". ¿Cómo pude haber sido tan ciega, tan patética, tan dependiente? Esa fue la gota que derramó el vaso; decidí que ya no sería más la sombra de nadie. Tiré los restos empapados de mis recuerdos a la basura, y mi voz se alzó con una certeza inquebrantable: "Tienes razón. Es basura". Me di la vuelta y me fui, escuchando a Mateo gritar: "¡Sabes que no puedes vivir sin mí!". Pero yo sabía, con una absoluta claridad, que ya no volvería arrastrándome a sus pies. Mi vida, por fin, iba a ser mía.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10