icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Amor Hecho Basura

Capítulo 1 

Palabras:789    |    Actualizado en: 08/07/2025

me miraba. Todos a mi alrededor, mis amigos, mi familia, me decían que estaba loca, que me estaba h

es, lo dejaba todo listo en su mesa antes de irme a mi propio trabajo. Por la tarde, pasaba por la tintorería a recoger sus trajes, me aseguraba de q

ver si Mateo necesita algo". Me convertí en una sombra, una extensión de sus necesidades, y para

sorpresa perfecta, le horneé su pastel de chocolate favorito, uno que su abuela solía hacer

io un vuelco, me escondí detrás del sofá, sosteniendo un p

eo no en

egunda piel, se colgaba de su brazo, riendo de algo que él le susurraba al o

tó Mateo, su voz teñida de f

ite, sintiéndome

Mateo. Yo... quería

ofía, me miró de arriba abajo c

que no ocultaba su burla. "Mateo, no me di

a que yo había atesorado durante años, dentro había guardado cada recuerdo de nosotros: la entrada del primer concierto al que fuim

có a la mesa

ura?", preguntó, abriéndo

o y soltó u

íamos! ¿De verdad guardaste

a foto de sus manos y la miró con desprecio, luego, s

mena, aferrándote a cosas

de madera, caminó hacia el bote de basura de la cocina y la vació por completo, cada peq

peando el fondo del bote fue e

laudió s

que deshacerse de lo viej

do a mí, y la besó, un beso largo y apasionado, jus

frío que se instaló en mi pecho. En ese preciso instante, algo dentro de mí se quebró par

abó,

ase, clara

aca

y caminé hacia la puerta sin decir una s

e Sofía de nuevo, y la voz de Mateo diciendo: "No te preocupes p

eza que nunca antes había s

ca

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Amor Hecho Basura
Mi Amor Hecho Basura
“Perseguí a Mateo por diez años, dedicando cada minuto de mi vida a un hombre que apenas me veía, ignorando a mis amigos y a mi propia existencia. Hoy, para su cumpleaños número treinta, preparé su pastel favorito, decoré su apartamento, lista para gritar "¡Sorpresa!". Pero la sorpresa fue mía: Mateo no entró solo, sino de la mano de Sofía, una mujer alta y delgada riendo de la burla de mi presencia. Luego, frente a mis ojos, Mateo arrojó la caja con todos nuestros recuerdos a la basura, desechando diez años de mi amor como si fueran basura. Me trató como una extensión de sus propias necesidades, una asistenta personal, y vi cómo me desechaba junto a los recuerdos, sin el menor remordimiento. A la mañana siguiente, bajo una lluvia torrencial, lo vi de nuevo con Sofía, protegiéndola bajo su paraguas mientras yo, empapada, intentaba recuperar mis recuerdos rotos de la basura. Mateo pateó un trozo de mi caja y me ordenó: "Ya te dije que es basura. Supéralo". Sofía se rio con malicia: "Déjala, mi amor, es lo único que tiene, pobrecita". ¿Cómo pude haber sido tan ciega, tan patética, tan dependiente? Esa fue la gota que derramó el vaso; decidí que ya no sería más la sombra de nadie. Tiré los restos empapados de mis recuerdos a la basura, y mi voz se alzó con una certeza inquebrantable: "Tienes razón. Es basura". Me di la vuelta y me fui, escuchando a Mateo gritar: "¡Sabes que no puedes vivir sin mí!". Pero yo sabía, con una absoluta claridad, que ya no volvería arrastrándome a sus pies. Mi vida, por fin, iba a ser mía.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10