icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Receta De La Diosa

Capítulo 3 

Palabras:866    |    Actualizado en: 07/07/2025

dos hermanos, como lo

mente, protegiendo el lugar donde la esencia de Elena aún flotaba en el a

a pegarme otra vez? Anda, intént

entre ellos y el lugar

habló directamente del tema de Elen

mártir, es su problema. Ahora, danos lo que te pedimos. La

irándolo,

laron. La empujaron a un punto sin retorno. Y todo

ndo a la última pizca de humanid

tú siempre fuiste el sensato. Míralos. ¿De verdad vas a

e nos miraban con aburrimiento, como si estuvi

ivina, y su rostro se suavizó de un

La Divina y su hermana tienen conexiones, tienen poder en el mundo real, el de

se colgó de su brazo,

Y ustedes se quedaron en el tutorial. Es ho

la nada, igual que el cuerpo mortal de Elena. La traición no era

torrente de rec

simple flan napolitano. Él cerró los ojos al proba

el diseño del primer logo, emocionada porque Ricar

, las promesas de un futuro juntos,

men

hora, estaba man

las palabras de Carlos

reí. Dos diosas, creadoras de belleza y sabor, siend

nquila, desprovista de emoción. Necesit

respondió, con una

de su falta de ambición. 'Estamos felices con lo qu

pletando el pensami

ersonalidades eran el peso muerto. Necesitábamos sus creaciones, no a ustedes. La Divina entiende

pe de agua helada. Me despejó la mente. Se

a una calma

vía. Les dejaría creer que habían ganado. Les dejaría pens

a una demolición lenta, meticulosa y pública, usando la

irada para ocultar el fuego que

é, fingiendo derrot

s López intercambiaron una mirada de triunfo

ciente, me em

sta idiota

se había desvanecido, buscando c

s cercanos, desesperados por encontrar un objet

o, no encon

a en su alma, en su esencia divina. Y esa esenci

levantó,

Maldita sea! Se

ria sea buena, Sofía. Porque vas a escribir has

ya trabajando, tejiendo

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Receta De La Diosa
La Receta De La Diosa
“Éramos Sofía y Elena, diosas entre los mortales, repostera y costurera, creadoras de maravillas. Por cinco años, entregamos nuestra esencia a los hermanos López, Carlos y Ricardo, construyendo su imperio restaurantero "ladrillo a ladrillo, postre a postre, diseño a diseño". Pero la noche previa a la inauguración de "El Olimpo", su proyecto cumbre, ellos lo revelaron: éramos solo "empleadas", herramientas desechables. "Nunca fueron más que eso", escupió Ricardo. La traición se grabó en mi pecho cuando Ricardo, con brutalidad, agredió a Elena. "Sofía...", susurró ella antes de desaparecer, "quiero quemarlos a todos". Su cuerpo mortal se disolvió en polvo de estrellas. La mataron. Ellos lo vieron y solo preguntaron: "¿Dónde están los diseños?". Ninguno mostró una pizca de preocupación. Mis ojos, ya no los de la humilde repostera, prometieron una venganza fría. No los perdonaría. Ahora, ¿cómo cobraría una diosa su dolor en el mundo mortal? ¿Y qué secretos guardaban los que la traicionaron? Decidí darles las "recetas", pero escondí la verdadera magia. Luego, hice lo impensable: regresé al Reino Celestial frente a sus ojos. Mi muerte mortal fue solo el principio de su tortura divina. El juego apenas comienza. ¿Están listos para probar el verdadero sabor de mi venganza?”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10