icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Adiós, Jaula de Oro

Capítulo 1 

Palabras:595    |    Actualizado en: 07/07/2025

ctavo anivers

uestra mansión. El lado de Alejandro es

as y un olor abr

ado de rosas rojas. Cientos de ellas, en jarrones de crista

as ganas

bía que odia

la historia de mi infancia, el porqué de mi aver

ecientas nov

ncipal, impecable en su traje,

entos noventa y nueve. Porq

ca, como un comer

do cómo ocho años de silencio, de humillacio

¿No te gustó

divorcio,

ntes de que pudiera pensarl

o vaciló por un segund

as, Sofía. Es nue

eso. No puedo pasa

nterrumpiendo la tensión. Vio la

dijo, y

aba más tiempo con mi marido que yo. La

mentos de su

todo está bien... Sofía es

io. Alejandro me

blar contigo. Qui

pregunté, aunque sabía p

dice que quizás te molestó que no llega

voz de Mónica era d

s en un día tan especial. Alejandro es un hombre tan dedicado a

era una menti

léfono a Alejand

dad. Su breve momento de fal

á. ¿Con

dí. "Quiero

abezas de ganado. Sus ojos no mostraban amor, ni

se encogió

o de

ándome sola en medio de un mar

ue me dobló por la mitad. Corrí al baño, y lo que

Mucha

mblorosas. Sus palabras al otro lado

álisis de la semana pasada... es

ara

ra, y

ebé que ni siquier

olor de las rosas muertas, lo entendí. No era solo el

ra una opción. E

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Adiós, Jaula de Oro
Adiós, Jaula de Oro
“Ocho años de matrimonio. Ocho años de un silencio ensordecedor y una soledad abrumadora en mi propia mansión. Pero nada me preparó para el día de nuestro aniversario, cuando Alejandro, mi esposo, llenó cada rincón de nuestra casa con novecientas noventa y nueve rosas rojas, sabiendo la profunda aversión que sentía por ellas. La burla fue aún más cruel cuando supe que era cómplice de su secretaria, Mónica, la mujer que poco a poco había usurpado mi lugar, no solo en su vida, sino en la de mi propio hijo. En medio de todo, una verdad más oscura y desgarradora se reveló: la pérdida de un bebé que ni siquiera sabía que llevaba dentro, un dolor que enfrenté completamente sola. Me di cuenta de que mi vida anterior, aquella jaula de oro, había terminado. "Quiero el divorcio, Alejandro." Susurré, pero mi voz sonó como un grito de guerra en el corazón de un infierno de rosas. Había llegado el momento de luchar, no solo por mi libertad, sino por todo lo que me habían arrebatado.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10