icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

No Pagaré Por Tus Errores

Capítulo 3 

Palabras:894    |    Actualizado en: 03/07/2025

por las persianas, iluminando las partículas de polvo que bailaban en el aire. Por un instante, no recordé nada, y luego, t

o, llamé a mis padres para decirles que estaba bien, que estaba con un amigo y que

pronto iba a compartir con Diego, y sacar mis cosas. Especialmente mis

ado la noche allí. Un alivio. Comencé a empacar mis ropas, mis libros, mi

onal que había destrozado, vibró sobre la me

iego pasó la noche conmigo, cuidándome. Dice que se dio cue

So

oqueé el número, pero el veneno ya estaba dentro. Ava

bitación que había convertido e

as de madera y metal estaban partidas, rotas. Alguien las había pisado, con saña. A un lado, mi torno de alfarero tenía un profundo arañazo en la super

s. Esto no era un accidente. Era un

La puerta se abrió y Diego entró, seguido de cerca por Sof

lí, rodeada de cajas y con la dev

preguntó Diego, su tono más

jos en Sofía. Ella evitó mi mirada,

ecita lastimera, mirando al suelo. "El médico dijo que el

brazó prot

mi amor. Ya

días antes. Vi cómo le acariciaba el pelo, cómo le susurraba algo al oído que la hizo sonreír débilmente. Estaban en su

e quejaba de sentirse sola y Diego cancelaba nuestras citas para quedarse con ella. Las miradas extrañas, los secretos. Yo lo había atribuido a la dependencia de una hermana menor, a

ramientas rotas en el suel

, mi voz peligrosamente tran

eció notar el destro

se cayeron. Eres muy de

as herramientas son mi vida. Jamás las dejarí

era astillada se clavó en mi palma. Mi pieza, mi crea

paciencia. "Tenemos cosas más importantes de l

ntándome. "Esto es lo único que me importab

glarlo todo. "Te compraré cien juegos si es lo que quieres. Ahora, po

mación final. El hombre del que me había enamorado no existía. Quizás nunca existió. Solo había est

Obtenga su bonus en la App

Abrir
No Pagaré Por Tus Errores
No Pagaré Por Tus Errores
“El aroma a lilas llenaba el salón, prometiendo un futuro perfecto junto a Diego, el hombre de mi vida, mi prometido. Pero Sofía, su hermana adoptiva, se levantó en medio del ensayo de nuestra boda, pálida y temblorosa. "Estoy embarazada", su voz retumbó, silenciando a todos. Y mi mundo se hizo añicos cuando añadió: "Y el padre es Diego". Él me arrastró a un rincón, confesando un "error de una noche", luego me exigió fingir que el bebé era mío para "salvar la reputación familiar". Se atrevió a ofrecerme comprar mi dignidad, mi silencio, mi vida, a cambio de su coartada. Le di una bofetada visceral, ¿cómo podía pedirme semejante monstruosidad? Sentí las miradas acusadoras mientras huía, con mi teléfono destrozado y el alma rota. Al día siguiente, era mi cumpleaños número treinta, el día de mi no-boda, y Sofía me envió un mensaje burlón, un veneno que me decía que Diego estaba con ella. Luego, encontré mi taller devastado: mis herramientas de cerámica, mi santuario, hechas añicos. Y Diego, cínico, me dijo que eran "cosas sin importancia", pidiéndome que me fuera de "su casa" para no "alterar a Sofía". No solo me humilló, sino que me empujó, y caí sobre los restos de mi propia vida, la sangre brotando de mi mano. ¿Qué clase de "amor" era este, que destruía, que agredía, que compraba? ¿Cómo me había enamorado de un ser tan egoísta y vil? Abandoné todo, dejándolo con su farsa, sintiendo una inmensa y gloriosa libertad al romper para siempre con ese mundo. El recuerdo de Mateo y su promesa infantil bajo el jacarandá, "si a los treinta no te has casado, yo me casaré contigo", cruzó mi mente. Él llegó para rescatarme de la lluvia y mi desastre, ofreciéndome paz y un camino hacia un nuevo comienzo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10