icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mis Queridos Familias Crueles

Capítulo 4 

Palabras:649    |    Actualizado en: 03/07/2025

cia El Tigre como si fuera un saco de papas, mi mente, en u

o me había

la ropa o

e había llevado a la peluquería del pueblo. Insistió en que me cortara mi largo cabello cas

la ciudad eran "demasiado llamativos" y dándome

de amabilidad

o preparando

ada rasgo que pudiera conectar a la "Sofía de la ciudad" con la

culado, tan meticulosamente pla

recuerdos contrad

caballo pura sangre para mi cumpleaños número quince,

ordenando que le rompieran las piernas a un jardin

que se burlaron de mí en la única fiesta a la que me permitieron ir,

ue descubrió que le había escrito una carta a una amiga del colegio, gritándome

oneda envenenada. Había escapado de esa jaula dorada, anhelando la simple l

n mi mente como mi salvación, me había vendido de vu

, dijo mi padre, su voz

nclinó, y por un instante pensé que iba a dec

so, me escupi

e y asquerosa cor

ras tú vivías como una reina" , siseó, su rostro contorsionado por un odio qu

, su mirada llena de

amigos ricos de mi

o el vehículo se alejaba, levantando una nube de polvo que se tragó la luz d

n los m

enía una familia que me amaba de verdad, una familia a la que podría volver si

camino por el que mis verd

nía a

ía tenido

el brazo, su toque e

na" ,

s, vacía de esperanza,

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mis Queridos Familias Crueles
Mis Queridos Familias Crueles
“El aroma a mole de mamá llenaba la casa, un espejismo de calidez familiar que, por un instante, me hizo creer en un regreso a la normalidad. Volví a casa después de una semana, engañada con la excusa de una madre "muy enferma", solo para encontrarla cocinando felizmente. Luego, mi padre Manuel y mi hermano Ricardo, con sonrisas que no llegaban a sus ojos, me hablaron de un "negocio", un "favor" que consistía en "ser bonita" para unos "socios". La amabilidad forzada, el nudo en mi estómago, la sensación de que algo andaba terriblemente mal, se agudizaban con cada kilómetro en la vieja camioneta de mi padre. El viaje no era corto, Ricardo me silenció a la fuerza, y mi padre me miró con una frialdad que me paralizó. Al llegar a una hacienda familiarmente ominosa, me reconocí al instante: este era el infierno del que había escapado. "Aquí está" , dijo mi padre a un hombre con cicatrices, "como acordamos" . Cincuenta mil pesos. Ese era mi precio. Fui vendida por mi propia familia biológica a los mismos monstruos que me habían mantenido prisionera años atrás. El "Tigre" no me reconoció, pues mi propia madre y padre habían borrado mi imagen para que este encuentro fuera posible, cortando mi cabello y vistiéndome con harapos. Pero cuando Arturo, mi padre adoptivo, y Mateo, mi hermano adoptivo, entraron, la farsa se desmoronó. Mateo me humilló como basura, hasta que vio mi dije de colibrí, el símbolo de nuestra posesión. Su incredulidad se tornó en una furia devastadora y brutalmente vengativa. Arturo y Mateo desataron un infierno de tortura contra todos los que me habían dañado. El Tigre fue mutilado, a mi padre Manuel le destrozaron las manos, y a Ricardo los arrastraron al pozo. Los gritos de agonía resonaban, mientras Mateo, con su rostro salpicado de sangre, me susurraba: "Estás a salvo, mi Sofi". Encerrada en una jaula dorada, acepté mi papel de princesa dócil mientras planeaba mi venganza. Usando a mi tutora, filtré información a la DEA y a los Zetas, sembrando el caos lentamente. Finalmente, en una noche de reunión, llamé al 911 y disparé al aire, desatando una guerra en mi propia casa. Los marinos llegaron, el imperio se desmoronó, y entre los escombros, declaré: "Soy Sofía García, la chica secuestrada". Libre al fin, aunque marcada por la sangre.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10