icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Vivo Por Sí Misma

Capítulo 1 

Palabras:718    |    Actualizado en: 03/07/2025

s ojos fueron el primer anuncio del desastre, el concurso ni siq

con esa decepción que ya conocía de memoria, sus ojos

te he dicho d

, pero pesaba como u

rendiendo, tenías que

un truco que había perfeccionado con los años, su labio inferior temblaba mie

r, papi, pero Sofía n

e sal en mi mise en place cuando me di la vuelta, y luego, "accidentalmente", su

que siempre había sido la favorita de nuestra madre ausente, l

amaba "i

aba una to

e cómo criar a dos hijas de forma "justa", creía firmemente que para que todo fuera equitativo, la

on, era una carga, una deuda que tenía

or", me dijo una vez cuando yo tenía diez años y ga

de una felicitació

a que ella gane, nec

ediocridad de mi hermana era premiada, cada logro mío era una

mi vida, el legado de mi padre que yo amaba y respetaba, pero también era e

spirar", le confesé una tarde, después de un servicio particularment

era levantó la vi

ender a relajarte, a no tomarte todo

orno de ansiedad generalizada, me dijo que era una respues

padre, su respuesta fu

nterías, la gente simplemente se aguantaba y salía adelante, lo

ísmo", mi padre compró una pizza, l

entamos a cenar, él y Camila comieron mien

cómo hiciste el estofado de ayer", dijo mi padre con la boca lle

mínimo, mientras la pizza se enfriaba y mi estómago se retorcía de hambre y

ibir las sobras de un afecto qu

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Vivo Por Sí Misma
Vivo Por Sí Misma
“El olor a aceite quemado y ese humo picándome los ojos fueron la primera señal del infierno que vivía. Mi padre, un chef aclamado, me miraba con esa decepción familiar, no por el desastre en la sartén, sino por mí. "Camila solo estaba aprendiendo, tenías que ser paciente con ella", decía con una voz tranquila que me aplastaba. Mi hermana, Camila, lloraba lágrimas falsas, un truco para ganarse a papá, mientras yo callaba la verdad de su sabotaje. Para mi padre, mi talento no era un don, sino una carga, una deuda perpetua con mi mediocre hermana, a la que había que "nivelar". Una vez me dijo: "No es justo para Camila que tú siempre seas la mejor". Así crecí, mi esfuerzo castigado, la mediocridad de Camila premiada, viviendo con una ansiedad que mi padre llamaba "drama". Cuando fui aceptada en la mejor escuela de gastronomía, y Camila no, mi padre tuvo la "solución justa": "Vas a cederle tu lugar a Camila, es tu deber como hermana". En mi furia, le grité que su "igualdad" me había enfermado, y él, en un arrebato, derramó café hirviendo sobre mi mano. Camila, con una sonrisa satisfecha, me soltó: "Para papá, tú y yo siempre seremos lo mismo, no importa cuánto te esfuerces". En ese instante, algo se rompió dentro de mí: el amor, la esperanza, todo. Esa noche, con la quemadura hirviendo en mi piel, empaqué una pequeña mochila, sin rumbo fijo, solo con la certeza de que debía irme o moriría. Me paré en un puente, al borde del abismo, mi teléfono vibrando con las amenazas de mi padre: "Vuelve a casa ahora mismo, Sofía, no hagas esto más difícil". Pero un desconocido se acercó, revelando sus propias cicatrices, y me dijo: "Tu vida es tuya, no dejes que gane, no les des el gusto, vete de aquí, pero vive". En ese momento, mi padre me encontró, y mientras me sostenía la mano quemada, me advirtió: "Me has hecho pasar una vergüenza terrible, arreglaremos esto en casa". Pero ya no había "nosotros", ni "hogar". Encerrada en mi cuarto, hice lo único que quedaba: marqué un número prohibido, el de mi tía Elena. "Tía Elena, soy yo, Sofía... ¿puedes venir por mí?". Hubo un silencio atónito, luego, sin dudarlo, ella respondió: "Claro que sí, mi niña, voy para allá ahora mismo".”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10