Amor Tóxico: Obsesión Y Traición
ita en estado vegetativ
lujoso salón, una sonrisa b
e la mano a mi padre, ma
a en la sala
o los que nacen de
nfidelidad, nunca lo voy a
Además, cuando me case, quiero que mandes a C
de mi padre
avorita, ¿mi amor no corres
su habitación y la encontré arrodil
to..." susurró, con u
, igual que mi padre
re lo
mis intentos patéticos,
no: "Él no se compara ni co
un golpe, direc
golpe vino
a, Carmen, ¡mi propia guardaespaldas!, enc
ualquier cosa que David des
de la señorita Carmen pa
mo de los demás, no está den
ló frent
no el clu
tín se
rrió hacia David, prote
directamen
ospital, con la pan
unque se repitiera cien veces, siempr
to, mi mundo
a ironía, l
herida más profunda que c
tiempo de un
a nada par
ría a m