icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Precio de Tu Desprecio

Capítulo 1 

Palabras:596    |    Actualizado en: 02/07/2025

rgado con el perfume caro y la ambición de todos los presentes. Yo, Ricardo, me sentía fuera de lugar como siemp

, la músic

eterno "amor platónico", se paró en medio del s

do el silencio. "Mi Patek Philippe d

onvirtieron en un zumbido incómodo. Los ojos de

el dedo. "Te vi cerca de m

i cuello. Todos me miraban, sus ojos llenos de sospecha y desprecio. Yo era el único em

blas", mi voz apenas sal

n pasos amenazantes. "Seguramente pensaste que nadie no

ros impasibles. El pánico se apoderó de mí. Me iban a r

que interviniera, que me defendiera. Ella era la dueuta de todo, su

ezcla de sorpresa y molestia. Finalmente, ha

ue nunca había usado conmigo. "Ricardo, por favor, coopera. Ac

s incapaz de eso", no dijo "Confío en mi gente". Dijo "coopera". Me estaba pidiendo que me sometiera

uerza. Me empujaron hacia el centro del salón, como a un criminal. Empez

. Escuchaba sus susurros, palabras como "ladrón", "poca cosa", "qué descaro". Me se

esta noche cambiaría mi vida para siempre. No sabía cómo, pero me juré a mí mis

urlona, y especialmente, recordaría la

ría de nuevo, pero encontraría a

e, alejarme de

n la poca dignidad que me q

en mi camino, una sonri

, ladrón?", siseó. "Est

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Precio de Tu Desprecio
El Precio de Tu Desprecio
“La cena anual de la empresa prometía una noche de brillo y ascensos, pero para Ricardo, un empleado "invisible", solo significaba codearse con la élite, aferrado a su amor secreto por Camila, la CEO. De repente, el silencio se apoderó del salón cuando Sergio, el "amigo" de la infancia de Camila, acusó a Ricardo de robar su preciado Patek Philippe. La vergüenza se apoderó de Ricardo mientras la multitud, incluidos los ojos fríos de Camila, lo miraba con desprecio. Los guardias lo sujetaron, y con un gesto teatral, Sergio vació la mochila de Ricardo, derramando sus modestas pertenencias y, para horror de todos, el Patek Philippe. El pánico se convirtió en desesperación: la única cámara que podía exculparlo estaba "desconectada", y las palabras de Camila, pidiéndole que "cooperara", lo sentenciaron. ¿Cómo era posible? ¿Cómo pudo la mujer que amaba abandonarlo así? Acusado públicamente, humillado y con su madre cayendo enferma por el estrés de las acusaciones, Ricardo se vio forzado a aceptar la ayuda de Sergio, exiliándose y jurando que un día, aquellos que lo pisotearon, se arrepentirían.'”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10