icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
El Precio De Tu Desprecio

El Precio De Tu Desprecio

Autor: Yi Ye
icon

Introducción 

Palabras:258    |    Actualizado en: 30/06/2025

e pasión y arte junto a su amado Máximo Lawrence, el hombre que le prometió sueños en cada nota de s

cachorros de la alta sociedad, no nuestra vida, sino una cruel apuesta que lo cambió todo. Máximo había ganado un Hispano-Suiza

da de todo. De estrella a limpiadora, fregando suelos pegajosos para ganarme la vida, solo para que Máximo y

ué clase de monstruo era este, que se deleitaba en mi caída? La humillació

ompió, me reconfiguró. Cogí el teléfono, mis últimas monedas, y marqué un número, el de

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Precio De Tu Desprecio
El Precio De Tu Desprecio
“Luciana Castillo, la bailaora de flamenco más aclamada de Sevilla, creía haber construido un mundo de pasión y arte junto a su amado Máximo Lawrence, el hombre que le prometió sueños en cada nota de su guitarra. Pensaba que su futuro, el nuestro, era tan brillante como el sol andaluz que nos bañaba. Pero esa ilusión estalló en mil pedazos la noche que regresé a nuestro apartamento y lo encontré celebrando con sus amigos, esos cachorros de la alta sociedad, no nuestra vida, sino una cruel apuesta que lo cambió todo. Máximo había ganado un Hispano-Suiza clásico, ¿el precio? Mi amor, mi herencia, mi familia, mi vida entera. Había sido el premio de un juego diseñado para humillarme. En segundos, fui repudiada por mi propia gente, calumniada por la sociedad que antes me idolatraba y despojada de todo. De estrella a limpiadora, fregando suelos pegajosos para ganarme la vida, solo para que Máximo y sus amigos me encontraran y se rieran de mi miseria. Me ofrecieron ser su "querida", su amante, su juguete. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme, pudiera ser tan cruel? ¿Qué clase de monstruo era este, que se deleitaba en mi caída? La humillación era insoportable, pero encendió una chispa de fuego helado en mi corazón. En ese instante de dolor y furia, ya no había vuelta atrás. La jugada de Máximo no me rompió, me reconfiguró. Cogí el teléfono, mis últimas monedas, y marqué un número, el de Catalina Salazar, su prometida. Una guerra acababa de comenzar, con mis nuevas reglas.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10