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Libre del Monstruo que Amé

Capítulo 4 

Palabras:463    |    Actualizado en: 27/06/2025

el colapso de Mat

do escuché gritos desesperados provenientes

ron mi puerta con un

madre a través de la puerta. "¡Se ha desplom

anos estaban destrozados, su

ayendo de rodillas. "Te daremos la bodega

nzada de compasión. No por Mateo, sino por est

s de esto, cualquier deuda entre nosotros quedará

enéticamente,

Mateo yacía en el suelo del salón, su cuerpo temblaba vio

un rincón, mirando con u

la! ¡Ella lo envenenó! ¡Lo vi en su jar

er, el padre de Mateo se lev

ugió. "¡Tú eres la maldición

sorprendida. La madre de Mateo la agarr

nunca!", gritó, empuj

arse. Me arrodillé junto a Mateo. Saqué una pequeña navaja

un pequeño corte en

que la madre de Mateo me había traído. Mi sangre, cargada co

beber el agua a Mateo. El ritual me dejó agota

eo cesaron. Su respiración se volvi

, sintiénd

s. "Pero esto es solo temp

rme, pero la voz del p

sabela. Ere

rar atrás. "Solo soy una mujer que

rrumbé en el suelo, completamente exhaus

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Libre del Monstruo que Amé
Libre del Monstruo que Amé
“Murió mi noveno hijo. Yo también morí, desangrada en el frío y húmedo sótano de la bodega, mientras mi esposo, Mateo, me arrebataba al bebé. "Isabela, este es el último. Con la sangre de este niño, Catalina se recuperará por completo. Nuestra deuda estará saldada", dijo, con una frialdad que me rompía el alma. Entonces, renací, encontrándome de pie ante los padres de Mateo, que me suplicaban que salvara a su hijo, afligido por una enfermedad degenerativa. Recordé los nueve partos forzados, la imagen de mis hijos sacrificados, la obsesión de Mateo por Catalina. ¿Cómo había sido tan ingenua, creyendo que su corazón era mío? En lugar de sanarlo, predije su funeral, revelando que su amada Catalina, a quien él creía pura, estaba enferma y corrompida. Mateo, que también había renacido, estalló en furia, creyendo que lo humillaba por dinero, y me acusó de ser una bruja charlatana. "No te atrevas a darme la espalda", gritó, "¡Tú me perteneces! ¡Tu poder es para mí!" Me di cuenta de la trampa. Su "amor" era una fachada, y mi supuesto "don" solo una herramienta para sus oscuros fines. Pero esta vez, yo no era la misma Isabela. Esta vez, el destino se reescribiría.”
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