icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Muerte, Su Ruina

Capítulo 4 

Palabras:406    |    Actualizado en: 25/06/2025

boda. Estábamos de vacaci

oría cinco, golpe

igua. Las paredes de adobe no res

ritos, o

ncia, estaba atrapada, pe

era y un montón de escombro

údame! No pu

mí. No había nadie más.

illo de obsidiana. Lo llevaba en mi bolso, una

brillaba débilme

odrida, a romper los trozos de adobe.

omo una loca, movida por

e, liberé

Mateo! ¡Es

rientado, cubierto de polvo. En el

ara no caer. No fue int

ra un trozo de pared

agudo y punza

n sostenía, se había roto. Un fragmen

pecho. Ha

concentrado en su propio dolo

ue nos rescataran, el médico

orita Valderrama. Es increíblemente afilado. La cirugía para extraer

o?" pregunté, con

o emocional fuerte. Un golpe, un sobresalto extre

a frase. No

quería que se sintiera culpable. Quería q

ra era todo lo

el dolor en mi pecho era una agonía

ragmento se es

quedaban poco

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Muerte, Su Ruina
Mi Muerte, Su Ruina
“La heredera de una fortuna, Sofía Valderrama, creyó haber encontrado el amor y la salvación para su familia al casarse con Mateo Reyes. Pero su apuesto esposo, a quien ella había salvado de la ruina, resultó ser un depredador implacable. Con información confidencial de mi propia familia, él nos destrozó sistemáticamente. Mis padres murieron de dolor, mi hermano fue encarcelado con acusaciones falsas planeadas por él. De heredera, me convertí en su sirvienta personal en mi propia casa, humillada a diario por él y su harén. Mientras tanto, un terrible secreto me consumía por dentro: un fragmento de obsidiana del cuchillo que usé para salvar su vida se alojaba peligrosamente cerca de mi corazón, moviéndose con cada golpe de su crueldad. ¿Podía haber mayor ironía, morir por su mano después de haberle dado la vida? Él quería verme suplicar, pero mi silencio era mi último acto de dignidad. Y mi muerte, mi venganza más calculada. En la subasta de mis propias reliquias familiares, donde Mateo intentaba destruir mi último gramo de honor, compré el mango del cuchillo roto con mis últimas monedas. Un gesto que desató su furia final... y mi plan perfecto. No le di el gusto de verme llorar. Le di el arte de mi adiós: una muerte inexplicable para él, una justicia definitiva para mí. Porque mi padre, el gran Valderrama, desde la tumba, había tejido una trampa de la que Mateo no podría escapar jamás.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10