icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Contrato de gratitud

Capítulo 4 

Palabras:671    |    Actualizado en: 20/06/2025

la casa, Mateo se dedicó en

del viaje? La suite de invitados tiene

bral de la cocina, una espectad

de la situación, s

A Elena le encanta tu paella. Y asegúr

umillación más. Sofía era

dijo Sofía, su voz t

cinco años que se nega

fue denso. Isabel la

rto en Elena, se giró, sorpren

untó él, con un matiz d

pudiera responder

h, Dios mío, es por mi culpa. Lo siento tanto. N

ión magistral

n la trampa

o una mirada de reproche a Sofía. "¿Por

a implícitamen

donde llevaba una venda elástic

a excusa perfectamente fabricada. La venda era de la farmac

dilema inesperado para los Varga

", se que

a nada. Conozco un restaurante maravilloso cerca de aquí. S

cendió una chispa de nost

", dijo él con un entusiasmo que Sofía

con ellos, una extrañ

hablar de recuerdos compartidos, de veranos en Marb

cio, sintiéndose co

un momento, con una falsa compasió

intió, aceptando su

par de esa atmósfera asfixiante. Se miró en el espejo. Vio e

aba pidiendo los platos principale

lsa aparte. Y sin guarnición de pimientos, po

to, se volvió hacia Sofía

. En cinco años, apenas le había

sco. Nada más", dijo

Elena, cortándole un trozo de carne para que lo

e, estall

ezaron a gritarse y, en el forcejeo, una olla de sopa hirv

una fracció

Mateo fue inm

ndola con su propio cuerpo para

otro lado, no tu

cayó directamente en

uro y agudo se le e

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Contrato de gratitud
Contrato de gratitud
“Mi vida era una coreografía perfecta, precisa al minuto. Cada día, a las seis de la mañana, seleccionaba el traje de Armani de Mateo, preparaba su café a 85 grados exactos. Durante cinco años, fui la sombra eficiente de su existencia, viviendo en una jaula de oro que parecía mi destino. Pero esa rutina se hizo pedazos cuando un nombre, "Elena", apareció en la pantalla del móvil de Mateo. Su "luz de luna blanca", su amor perdido que él nunca superó, había regresado a Madrid. Su indiferencia, antes pasiva, se volvió un abandono total. Dejó de verme. Cuando en una cena, una sopa hirviendo cayó sobre mí, escaldándome el brazo, Mateo no dudó: cubrió a Elena con su cuerpo, dejándome sola con el dolor y la herida, mientras ellos se iban al hospital por un simple salpicón. En ese instante, con la piel quemada y el alma destrozada, lo entendí. Cinco años de mi vida, mi sueño como bailaora de flamenco, mi dignidad... todo sacrificado por un "contrato de gratitud". ¿Era esta mi única función? ¿Ser su sirvienta invisible, un adorno prescindible? La humillación me ahogaba, pero también encendía una chispa de furia y claridad. La deuda estaba saldada. Mi paciencia se agotó. Una mañana, sin drama, sin lágrimas, puse los papeles del divorcio sobre la mesa. Mateo, absorto en su móvil por Elena, lo firmó sin leer una palabra. Él no entendía, pero yo sí: era el primer paso hacia mi verdadera libertad.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 2123 Capítulo 2224 Capítulo 2325 Capítulo 24