Un CEO, cinco bebés y una mentira
es resonaba en la inmensa casa, acompañando e
s del accidente, algo que confirmara las palabras de Alexander. Pero cada c
fotos d
dicos previos a su es
e alguna vez hubiera
sintiendo un escalof
o está
ión, la encontró en el estudio, sentada en un sill
reguntó con tono amab
, apartando la vi
o en voz baja-. Quiero ver
acción de segundo, pero su exp
or
a ansiedad crecía en su interior-. No hay fotos, no hay document
rente a ella y tomó s
nquilizador-. Pero los documentos están guardados en la of
n atención, tratando d
en su tono de voz
nque en su interior algo le decía
Isabella no
, su mente bombardeándola co
sido perfecto. D
n fotos, recuerdos, anécdotas. Pero él no. Solo hablaba en térmi
las tres de la madruga
salir
do. Caminó descalza por el pasillo, sintiendo el frío del mármol bajo sus pies
erta principal y p
rr
có la llave, pero no
e salir era enco
la casa, Isabella l
unto a otro vehículo más pequeño. S
resa, estaba
bía documentos, facturas, papeles... y ent
latiéndole con
cortó al leer la
or involucrado: Alexander Bla
embló en
ido el responsabl
la verdad fu
había acta de matrimonio
a habían es
do era un