“NOEMÍ GOTHRIC El amor por mi pequeño hermano y por mi abuelo me ha hecho fuerte mi mamá en cuanto se enteró que ambos estaban enfermos nos abandono a mis 18 años quedé a cargo de un pequeño de 3 años con diagnóstico de autismo y mi abuelo de 60 años diagnosticado con parkinson. Mi madre no pudo aceptar el diagnóstico de ambos y desapareció un día sin dejar rastro, razón por la que no me inscribí a la universidad y comencé a trabajar en casas de familia y hacer pasteles en casa para hacerme cargo de mi hermano y mi abuelo, ellos son un amor muy especial, son mi razón de ser. Pero de repente un ángel apareció en nuestras vidas para llenarla de alegría y brindarnos su protección, me enamore, sin pensar que ese amor me llegaría a doler tanto que no sabría que hacer.”