“Prólogo Esto es lo que pasa con las pesadillas, no se diferencian de la realidad o la fantasía, porque incluso consciente se sienten reales. Por eso en cuanto su nombre escapa de mi boca, no recuerdo haber despertado o seguir dormida. Es algo a lo que he estado acostumbrada, a verlo cada noche, verlo desaparecer, me he visto obligada revivir su muerte una y otra vez, siendo arrebatado de mi lado y jamas puedo alcanzarlo. Por eso esto, no se siente real, incluso aunque sus sus ojos me observen, se que esto no es real y tarde o temprano el se alejara en la oscuridad. Y aunque grite su nombre habrá manos que me detendran. Y duele, hiere algo dentro de mí que creía insensible y que solo él puede tocar. Es cruel recordar cada proceso del sueño o esa realidad consciente y saber que verlo de nuevo, para que desaparezca ante mi. Me sostiene la mirada con su pecho subiendo y bajando, da dos pasos hacia ami pero no avanza, yosi me libero de las manos que me sostienen y corro hacia él, aunque se, que al final la oscuridad lo engullirá y despertare gritando en algún cuarto vacío, donde nadie va abrazarme, donde estoy sola, donde yo provoque todo esto.”