icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

¿Amor? No. ¿Sexo? ¡Sí!

Capítulo 5 ¿Has cambiado de opinión

Palabras:1314    |    Actualizado en: 25/11/2024

stino, abrí la puerta

e las olas chocando contra la

los promotores se habían adueñado de

restaurantes y lujosos bloques de apartamentos en

n muy pocas casas unifamiliares en ese

tan grande c

ucía a un bungaló de dos plantas,

mi alrededor y noté que no hab

nibal Lect

arecían cada vez más a las primera

estaría viva para la ma

hay que

che y luego se dirigió

ué el brazo, sintiendo lo frí

brisa nocturna o por miedo, pero ya

ino me empujara hacia ade

puso su pulgar en la cerrad

ndos, la puerta se a

luces del vestíbulo se

la lámpara de araña, tuve

de estar, la cual era limpia

onos negros, bl

las paredes y los esc

entro y el mueble de la

alfombras y los t

evidente que ninguna m

s zapatos de cuero y

ar para mí, iguales a l

e me quedaran, por lo menos

stás sedienta? Puedo dart

cias. Es

da, ¿qué te parece si su

tí y lo seguí co

oj sonó en algún

a enojado si yo no hubiera re

me vio salir de nuestro hogar, n

e a él no le importara en lo abs

debería sentirme c

a de remordimiento de mi interior y su

ué al dormitorio princi

í desde hace algunos momentos, pero

puerta deslizante de cristal que ofre

erqué al balcón, desean

s fuertes brazos me

erar", me susurró con su cáli

ento en la espalda, y lo cerca q

rme de su calor, inclin

es en verdad tenían temperaturas c

se tornaban cada vez más rojas y cali

mo grandes tenazas, por lo que

ba at

a cosa llamó mi

fuente de calor detrás de mí, muc

arme antes", le dije l

é que mi voz se h

amente que él no s

ño apoyó su cabeza en mi

no me dejaría, pero mucho

segunda puerta a la derecha. Al

bre de su agarre, respir

ado cuenta de lo fuert

sentía y fui de inmediato al cu

puerta y busqué torpement

é en el espejo, notando que mi mirada

ba muy sonrojada y mi

do negro hasta la rodilla

ada que lucía, dirigí m

do con el mismo estilo que la s

blanco y negro, ju

ón tenía un marcado con

ta de que estaba de pie en el

ido con el que tendrí

a meditar en mi relació

or cuatro años y lleváb

ra cuidado con mi esposo, porque a los siete añ

ya que sabía que Lando

mar mi mano, a mí, la muje

portar el tocar

seis años en llegar a

esarme, ¡pero co

y mucho menos ninguna

misma cama, cada uno

taba a punto de entregarme

era vez, de la frialdad en mis pies o de los últimos rezago

e arrugó por estar bajo el a

scuché que alguien tocó

ogí una gran toalla esponjosa d

a demasiado tarde co

r hacer el

a su auto y vin

ad entrar en

ocó una pistola en la cab

ué estaba dudand

ser una cobarde y me

l estaba parad

i has cambiado de opinió

Obtenga su bonus en la App

Abrir
¿Amor? No. ¿Sexo? ¡Sí!
¿Amor? No. ¿Sexo? ¡Sí!
“Pensé que mi matrimonio podría seguir adelante. El amor platónico también era amor, ¿sí? Pero, estaba totalmente equivocada. Resultó que mi marido no tenía nada malo de cuerpo, todo esto solo porque no fui de su gusto. Conmigo, era un hombre anormal en la cama. Pero con mi madre, ¡podría hacer todo lo que ella deseaba! Y el día, ¡los encontré en la cama juntos! Sin querer afrontar a ellos, decidí saltar del puente. Pero un desconocido me impidió, y me ofreció una propuesta especial. Y yo la acepté, y le entregó mi primera vez por capricho. Después de una noche loca, hui de su casa pensando que nunca volvería a encontrarnos. Luego fui a la fiesta de compromiso de mi tía, y ella hizo alarde de su fiancé frente a mí. Pero este era el mismo desconocido que pasó la noche conmigo. ¡¿Y él pronto sería mi tío político?!”