icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Pasión Secreta

Capítulo 5 Tan real como efímero

Palabras:926    |    Actualizado en: 17/09/2024

empo con mi hija, pues esa conversación que escuché la otra noche con su amiga aún me sigue rondando la cabeza. Sé que ya es una mujer adulta y, que probablemente, no necesite de mí

gar que no quiso contarme. Estar solo en la casa, sin hacer nada mientras los recuerdos me atacan

muy cerca de la casa, disfrutando del radiante solo que golpeaba en mi rostro. Los niños jugaban, sus padres los cuidaban a lo lejos, parejas cam

que me diera tiempo a reaccionar un golpe fuerte y seco en la espalda m

aba a mí - me levanté y al ayuda

no lo vi - apretó los la

da, y me agaché para cargar la bicicleta en mi hombro-. V

está bien. Además, vo

la bicicleta, así como está - la rueda se había dobla

me acerque al trabajo -

a que tr

a cafetería to

. En el camino no hablamos, pero quería preguntarle muchas cosas sobre Katie; sin embargo, me abstuve. Se supo

tuvo frente a ella-. Gracias por traerm

a hacer después de hab

En todas estas, Sr. Keith; ¿se encuentra bien de s

e nada - sonreí ladeado-. ¿

arpadeó varias

a, pues no tienes como regresar a casa. Me g

, lo que menos quería era sonar un aprovechado o algo p

o me interesa saber razones, Rubén. Lo único que te pedí fue confianza y sinceridad, y tú n

z con la que habla. Es tan joven, p

rta lo que pienses de mí. Ahora bien, no me sigas llamando porque no quiero y tampoco me interesa saber nada de ti. Tus falsos perdones me saben a hip

darle su espacio, pero parecía afectarle sus propias palab

nto a cómo regreso a mi casa, no se preocupe

er

itirme decir una sola palabra más. Aunque no era para menos, las lág

la supo valorar, pero mis palabras se estrellaron en mis dientes. No sé si sea atrevido de mi parte quedarme esperándola ha

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Pasión Secreta
Pasión Secreta
“No siempre la vida está escrita, esta misma se encarga en ponernos adversidades que nos deparan soledad en el futuro. Keith no fue la excepción; tras la repentina muerte de su esposa, en su pena y en su dolor se encerró en un mundo lleno de oscuridad, dejando de lado todo contacto con sus amistades. Se ha enfocado por los últimos cinco años en cuidar y velar por el bienestar de su única hija, pero sin darse cuenta cuanto daño se hace a sí mismo. Muchas veces no podemos controlar esos deseos que nacen en nuestro más profundo interior de un momento para otro, y Keith lo vivirá en carne propia con la mejor amiga de su hija; Melanie Brown, sin saber que se trataba de ella la noche en la cual su pasión revivió de las cenizas, y su corazón salió de la muerte súbita en el que se encontraba. ¿Keith estará listo para darle rienda suelta a su pasión y abrir el paso de su felicidad, o seguirá siendo el mismo hombre solitario y vacío desde que la única mujer que creía amar muriera?”
1 Capítulo 1 Funeral2 Capítulo 2 Soledad3 Capítulo 3 Invitación4 Capítulo 4 Curiosidad5 Capítulo 5 Tan real como efímero6 Capítulo 6 Ella...7 Capítulo 7 Un ángel negro8 Capítulo 8 Sentir9 Capítulo 9 Pasión10 Capítulo 10 Arrepentimiento11 Capítulo 11 Tensión12 Capítulo 12 Madurez13 Capítulo 13 Nuestro secreto14 Capítulo 14 Vuelve...15 Capítulo 15 Necesidad16 Capítulo 16 Ataque17 Capítulo 17 Susto18 Capítulo 18 Imposible19 Capítulo 19 Molestia20 Capítulo 20 Atracción21 Capítulo 21 Tiempo al tiempo22 Capítulo 22 Calidez23 Capítulo 23 Detalles24 Capítulo 24 Sensaciones25 Capítulo 25 Solo por hoy...26 Capítulo 26 Culpa27 Capítulo 27 Sentimientos28 Capítulo 28 Te quiero29 Capítulo 29 Estaré para ti30 Capítulo 30 Nerviosismo31 Capítulo 31 Decepción32 Capítulo 32 Amostad33 Capítulo 33 Tiempo34 Capítulo 34 Es mi novia35 Capítulo 35 Inseguridades36 Capítulo 36 Conexión37 Capítulo 37 Vínculo38 Capítulo 38 Confesión39 Capítulo 39 Amor y perdón40 Capítulo 40 Sueños...41 Capítulo 41 Promesa42 Capítulo 42 Hasta luego43 Capítulo 43 Golpe44 Capítulo 44 ¿Final 45 Capítulo 45 Alguien más46 Capítulo 46 Un nuevo comienzo47 Capítulo 47 Epílogo