“Durante los dos últimos años, Louise se entregó con dedicación a la meta de alcanzar la libertad financiera antes de cumplir 25 años. En su exhaustiva lista de logros, casi todo estaba marcado, excepto un punto crucial: la llegada de un bebé. Con determinación, comenzó la búsqueda del padre ideal para su primer hijo. Se sumergió en citas con diversos hombres, ansiosa por conocerlos a fondo. Sin embargo, la realidad no cumplía con sus expectativas, y la lista de candidatos potenciales se reducía cada vez más. Jamás pensó que él volvería a su vida, que le haría volver a hacer sentir ese sentimiento tan intenso, pero a la vez tan triste de volver a quererlo y no quererlo en su vida junto con su hijo que crecía en su vientre.”