“Alfonso El ejemplo de mis padres siempre ha inspirado mi vida, tanto personal, profesional y empresarialmente; por ello siempre seguí cada una de sus órdenes y he sido obediente. Siempre pensé en casarme, y encontré una mujer con la cual quería pasar el resto de mi vida, al encontrarla con alguien más el día de nuestro compromiso, sorpresivamente, no me lleno de ira y rabia, sino que fue lo contrario, me sentí aliviado. Durante una resaca luego de una borrachera, reviso mi teléfono y envía por error varias mensajes, y me llega la respuesta de una mujer con la cual había estado hace mucho, ¿Acaso esto es una señal del destino? Blair El panorama de mi vida es un muy inesperado, jamás pensé que sería de esa forma. Uno de esos cambios tan radicales se da luego de heredar una propiedad de un familiar en Italia. Pero lo más desastroso, fue encontrar a mi marido con uno de los cocineros encargados en nuestro restaurant, el último midiéndole su baguette francés. Pero la vida nunca deja de sorprenderte, para colmo el único hombre al que jure que volvería a hablarle, me envía un mensaje para vernos. Muchas cosas de él no han cambiado... con la única diferencia que ahora es un millonario irresistible.”