“Gonzalo es infiel por naturaleza y con su grupo de amigos se dan ánimo para que ninguno deje de lado esa actitud, esquivando las responsabilidades y sin importar cuanto herían a los demás, ellos salían a divertirse conquistando mujeres a pesar de estar en pareja. El nivel económico, el atractivo que tenía y el descaro con que se manejaba Gonzalo, le permitía hacer lo que le viniera en gana. Hasta que cierta noche conoció a Debora, una bellísima y joven mujer que no cayó ante sus pies y hasta parecía gozar negándose a estar con él... Ella sabía perfectamente quién era Gonzalo y cómo vivían él y sus amigos.”