“Emely sabía que enamorarse era un problema. Su madre y su alocada vida amorosa se lo han demostrado. Sin embargo, eso no impidió que se enamorara de su jefe Ian desde muy joven y comenzara un amorío intenso a su lado. Con él aprendió lo que debía saber del amor y lo complicado que puede llegar a ser. Así mismo lo que implica el irse a vivir con un hombre desde muy joven. Sabe que, aunque él a veces le sea infiel con otras mujeres, la ama; a fin de cuentas, sigue siendo la que todas las noches duerme a su lado. Todo estará bien: tiene un futuro prometedor al lado de uno de los grandes empresarios del país. Solo debe seguir cumpliendo su papel de mujer enamorada en la relación.”