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Nunca digas nunca

Capítulo 2 Acoso

Palabras:1290    |    Actualizado en: 31/10/2023

, Hannah!",

stéricos, Hannah salió de

hó, apareció un mensaje

illips, su m

ro espiritual. ¡No debes dejar de lado a tus amigos solo por el idiota de Declan! ¡Por favor

n...", respo

ra, ¿

, Lydia. Hoy regres

dó de signos de exclamación. Prácticamente, Hannah po

os! ¡En ese tiempo estaré frente a tu pu

de golpe, Sadie todavía no podía creer lo que acabab

me pisotee? ¡Tráela de regreso y dale su merec

s, solo mírate. ¿Dónde está tu dignidad? ¡Eres una

l reprendía a Sadie de esa m

entrado en su trabajo, ell

l banquete de bienvenida esta noche? Han pasado muchos

ó su mano c

ro no me

n sí, Sadie salió

clan. A pesar de sus esfuerzos por concentrarse, la visión de Hannah echándole agua a Sadie seguí

o estar allí en diez minutos, pero llegó a los oc

rtad de mi me

, ella abrió una botella de champán y

tificiales, así que el champán será

l asiento trasero. De repente, apare

dificado? ¡Ya han pasado cuatro año

Lydia y se sentó en e

lo si

acelerador, y su voz es

s. Dime, ¿qué fue lo que te

, Hannah parecía perdida en un ensu

ha reg

so, Lydia son

stedes deberían hacerse una prueba de paternidad para ver si s

con su sermón, los pensamientos

sensata y considerada. Esas eran las cualidades que formaban el retrato mental que H

ma de vestir e incluso sus cordiales palabras; todo en

itaciones seguirían s

annah respond

e se enamora de una mujer

los ojos

estuviste en prisión durante tu aislado entrenamiento en Summerdell, ¿crees que Declan se habría atrevido a actuar c

o"

el asiento y apoyó el

i siquiera tengo

amorosa, ¿verdad?", le preguntó L

tino cambio de comportamiento le dio a su

igada, los ojos d

a el único oponente que podía competir contigo? ¿De ve

la de personas ricas en busca de emociones y algunos privilegiados adictos a la adrenalina. Cada conductor llevaba a

nar o perder. A nadie le importaba realmente quién estaba detrás del volante. Sin embargo, había una excepción. Un piloto de carreras podía desafi

ón en los ojos, Hannah

vamos a com

tiró del doblad

necesito cambia

conjunto de Ha

¡Si te presentas en un bar vestida así, la gente p

rqueó un

e me pondría un v

ués, entraron a

bebía. Sin embargo, la atención de todos parecía centrarse en l

e con flecos, que recordaba a una seduc

esde que usaste algo tan l

s ropa de oficina aburrida o vestidos de vieja. Como si estuvieras co

nrió sin

ida por su suegra por verse demasiado llamativa y por no encarnar las virtudes femeninas adecuadas

ora, ella era libre de las ataduras de la fam

bró. La expresión de su rostro cambió de inmedi

atender. I

arse una mancha de vino en el dorso de su mano. Ine

sola? ¿Te importaría si

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Nunca digas nunca
Nunca digas nunca
“Sólo hace falta un segundo para que el mundo de una persona se derrumbe. Este fue el caso de Hannah. Durante cuatro años le entregó todo su amor a su marido, pero un día él le dijo fríamente: "Divorciémonos". Hasta ahora se dio cuenta de que todos sus esfuerzos de los últimos años fueron en vano. Su marido no la amó. Mientras ella procesaba la noticia, la voz indiferente continuó: "Deja de fingir que estás sorprendida. Nunca dije que te amaba. Mi corazón siempre ha pertenecido a Eliana. Sólo me casé contigo para apaciguar a mis padres". El corazón de Hannah se rompió en un millón de pedazos cuando firmó los papeles del divorcio, marcando el final de su reinado como esposa devota. La mujer fuerte que tenía dentro rápidamente se manifestó. En ese momento, juró no volver a depender de un hombre nunca más. Su aura era extraordinaria cuando se embarcó en el viaje por encontrarse a sí misma y dominar su propio destino. Cuando regresó, había madurado mucho y era completamente diferente de la esposa dócil que todos conocieron. "¿Qué estás haciendo aquí, Hannah? ¿Es tu truco para llamar mi atención?", preguntó su arrogante exmarido. Antes de que pudiera responder, un CEO autoritario apareció de la nada y la tomó en sus brazos. Él le sonrió y, en tono de amenaza, dijo: "Sólo para advertirle, señor, ella es mi amada esposa. ¡Aléjese de ella!". El exmarido no podía creer lo que oía. Él pensó que ningún hombre se casaría jamás con Hannah, pero ella le demostró que estaba equivocado. Pensó que ella nunca lograría nada. No sabía que habría aún más sorpresas por venir...”