“Rubí, mujer independiente zagas y astuta, aunque existía un pequeño detalle, trabajaba para la mafia en Guatemala, entre otras actividades. De momento se encontraba de vacaciones en Massachusetts, siendo enviada por su jefe a una encomienda especial, para su mala suerte o destino marcado conoció a la persona con la que considero que podría cambiar su vida y convertirlo en el amor de su vida. ¡Ariel! empresario, que se encontraba de visita en la ciudad para cerrar el negocio que lo colocaría en el mapa de los autos, CEO de la importante empresa de automóviles de lujo, que tras ese encuentro inesperado, se permitió una oportunidad mientras conocían la ciudad, ¡Rubí no revelo su nacionalidad! Algo que Ariel no tomo en consideración en ningún momento, pero tras serios inconvenientes y conocer a que se dedicaba Rubí, el CEO prefirió alejarse de Rubí. Al pasar unos meses se volvieron a encontrar oportunamente en un centro comercial de la Ciudad de Guatemala, en donde Ariel fue el primero que la reconoció. Tras unas semanas saliendo nuevamente, la vida daría un giro inesperado, debido a que Rubí intentando alejarse de la vida que llevaba, también se vio envuelta en sentimientos encontrados en decidir si abandonar la organización en la que trabajaba y consolidar una vida con Ariel, lejos del país o renunciar a una vida llena de felicidad con Ariel. ¡Solo que el Patrón de Rubí! ¡David Selvanegra! No estaba dispuesto a que Rubí lo abandonara provocando que Rosario se le revelara y con ello desencadenar una serie de consecuencias para ambos lados de las caras involucradas. ¡Solo podía existir una salida! Enfrentar las consecuencias de las decisiones tomadas por Rubí y Ariel, arrastrando al CEO hacia los bajos y oscuros mundos de la mafia ¡Imperante en la región Centroamericana! Lo que también significa que Ariel debía decidir entre la moral que manejaba por el amor de una mujer.”