searchIcon closeIcon
Cancel
icon 0
icon TOP UP
rightIcon
icon Reading History
rightIcon
icon Sign out
rightIcon
icon Get the APP
rightIcon

IN THIRTY DAYS

Married To My Ex-Fiancé's Silent Uncle

Married To My Ex-Fiancé's Silent Uncle

Ming Yue
Twenty minutes before the "Wedding of the Century" at The Plaza, I stood outside the Presidential Suite in a fifty-thousand-dollar Vera Wang gown. I was the girl from a West Virginia trailer park about to marry Hugh Maxwell, the golden heir to a billion-dollar defense empire. I pushed the door open only to find Hugh pinned against the bed with my own stepsister, Floy. She was wearing my bridal diamond necklace, and the sounds of their laughter scraped against my eardrums like sandpaper. I didn't scream; I listened as Hugh grunted that once the wedding was over and the trust fund unlocked, he'd dump "that hillbilly trash" on a bus back to the mountains. They weren't just cheating; they were planning to steal my family's land deeds and leave me with nothing. When I set off the sprinklers and exposed their naked bodies to the paparazzi, the Maxwell family didn't apologize. They called me a "greedy peasant" and threatened to ruin my life unless I signed a new deal to save their crashing stock. I realized then that I was never a bride to them. I was a transaction, a rounding error in a ledger to be used and discarded. They thought my poverty made me weak and my silence made me a victim. "If we don't have a marriage certificate by midnight, the bank freezes thirty percent of our liquidity," their lawyer warned. So, I gave them exactly what they wanted. I used a loophole in their hundred-year-old family covenant and married the only other direct heir available. I didn't marry Hugh. I walked into the ICU and married his uncle, Fleet Maxwell-the legendary war hero who had been in a vegetative state for months. Now, I am the matriarch of the Maxwell dynasty. I've suspended Hugh's executive powers, exiled my mother-in-law to the Swiss Alps, and taken control of the family vault. They think I'm just a gold-digger waiting for a "corpse" to die so I can collect a fifty-million-dollar widow's payout. But last night, as I lay beside my comatose husband, the man they called a vegetable gripped my hand back.
Modern SchemingContract marriage BillionairesCEOFlash MarriageRevengeAge Gap
Download the Book on the App

“Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consiente su oscuridad”

Carl Jung

Observo a mi hermana Katherine mirarse al espejo el vestido de novia que lleva puesto es estilo princesa con escote ilusión en forma de corazón con un delicado encaje cubriendo sus hombros y pecho.

Retrocedo mucho tiempo atrás cuando éramos niñas y me gustaba admirarla mientras se arreglaba frente al espejo, soy menor que ella y siempre ha sido el ejemplo a seguir, aunque, no recuerdo cuando perdí ese camino.

—¿Crees que me hace ver gorda este diseño? —me saca de mis pensamientos, da vueltas para ver la parte de atrás y luego adelante.

—¿Verte gorda? —rio ante semejante cosa —no te ves gorda hermanita —Me acerco a ella y tomo su mano para darle una vuelta—, estas hermosa, el vestido es perfecto para ti. —la acerco a mí y la abrazo, soy más voluptuosa que ella, tengo más pecho y hago mucho ejercicio.

Cada dos meses viene a la boutique trae el vestido y se lo mide para asegurarse que aún le quede

Ya ha pasado casi un año después de lo que me sucedió. Once meses que me saben eternos. Yendo y viniendo de terapias, entrenando y dando asesorías en línea a pasantes de derecho y escribiendo.

Escribir es una forma de desahogo.

Las noches ahora no son tan amargas, sin embargo, aún no puedo soportar la cercanía de ningún hombre, que no sea mi padre, mi padrino Jorge y Valentino, vivo con él y mi hermana, no lo culpo por lo que pasó, no le echo la culpa a nadie.

Extraño mucho a mi madre, las cosas que recuerdo de ella son tan hermosas, jamás nos comparó, ella estaba consciente de que somos diferentes, de que no somos el reflejo de la otra.

Katherine heredó de ella ese color verde jade de sus ojos, los míos son un poco más apagados, igual que mi cabello rojo.

Mi padre siempre quiso que fuese igual a ella, menos rebelde, que fuese un poco menos yo.

—Voy a mudarme —al escucharme al fin decirlo, me mira por el reflejo del espejo y la veo tragar con dificultad, da la vuelta con lentitud y el brillo de sus ojos se ha ido.

—¿Crees que sea necesario?

—Ya es tiempo que lo haga, vas a casarte y no pienso seguir siendo una carga para ustedes, sé que para ustedes no soy una carga —la interrumpo porque sé que eso me dirá —, ya llevamos mucho tiempo juntos, serán un matrimonio y yo solo sería un mal tercio.

La veo nerviosa, sé que teme por mí, tiene miedo de que vuelva a cometer una locura y no voy a negar que eso ha pasado por mi cabeza algunas veces cuando siento que estoy al borde del abismo de nuevo, más estoy consciente de que debo hacer esto, necesito que me suelte porque si no lo hace no sabré si puedo seguir con mi vida.

Me siento y ella se acuclilla acariciando mis manos y jugando con mis dedos, hace eso desde que éramos unas niñas cuando quería explicarme algo con tacto.

—¿Estas, segura?, sabes que a Valentino no le importa que estés con nosotros, él solo quiere cuidarnos.

—No es necesario que lo hagan siempre me he cuidado sola, antes de… eso —ella sigue jugando con mis dedos, no me mira a la cara, sé que tiene miedo —Kat, mírame, ya es tiempo, hablé con mi psicólogo, seguiré tratando con él en línea, como me lo recomendó.

Su respiración es rápida, y veo sus ojos cristalizarse con lágrimas contenidas, atrae mis manos hasta su rostro y besa la palma de estas, su llanto sale sin que pueda evitarlo.

—Tú sabes que te quiero, no te vayas por favor —suplica sorbiendo su nariz.

Sus palabras me llegan al corazón, aunque no lloro, hace un tiempo dejé de hacerlo, solo me queda esa sensación de opresión en el pecho que amenaza con asfixiarme.

—¡Lo sé! Y yo te amo hermana, es por ese motivo que necesito irme, buscar mi propio sitio. Tener un trabajo fuera de la protección de cuatro paredes, sé que no será algo sencillo, sin embargo, necesito intentarlo.

Suelta mis manos y se acurruca sobre mis piernas cubriendo su rostro, la escucho sollozar, en esa posición se queda por unos minutos antes de verla controlarse, se queda ahí para luego levantar su cabeza sin dejar de tomar mis manos.

Read Now
Apesar de la Oscuridad (serie reencuentro 3)

Apesar de la Oscuridad (serie reencuentro 3)

Eris Morningstar
Cinthya Becker, es una mujer de mirada fría, con una presencia arrolladora, ella siempre obtiene lo que quiere, sin medir las consecuencias, cosa que, a la larga, le atraerá serios problemas. Luchando por reconstruir su vida, después de que su mundo fuera desecho, decide empezar desde cero, en el pe
Romance
Download the Book on the App
IN THIRTY DAYS novel read online freeIN THIRTY DAYS pdf free downloadIN THIRTY DAYS amazon kindleIN THIRTY DAYS novel redditIN THIRTY DAYS wattpad epub
Read it on MoboReader now!
Open
close button

IN THIRTY DAYS

Discover books related to IN THIRTY DAYS on MoboReader. Read more free books online about IN THIRTY DAYS novel read online free,IN THIRTY DAYS pdf free download,IN THIRTY DAYS amazon kindle.